La falta de agua en el pueblo de Antón se ha convertido en una verdadera pesadilla para los residentes, quienes solo tienen la oportunidad de recogerla en la madrugada.
En el centro de salud desde hace más de 15 días el agua llega de manera irregular, ya que solo hay en la madrugada y en ocasiones al mediodía y esto limita la atención a los pacientes.
Jesús Araúz se dedica a vender raspaos por todo el pueblo, sin embargo la falta de agua potable es una limitante y él asegura que aunque carguen el agua en tanques es complicado.
El IDAAN inició hace más de un mes un plan de acción para dotar de agua a esta comunidad mediante la perforación de un pozo de más de mil pies , sin embargo aún continúan los trabajos.