Mientras en Panamá algunos sectores de la sociedad abogan por aplicar la “mano dura” para contrarrestar la violencia, un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) refleja que estas políticas no han logrado reducir los hechos delictivos.
Según Juan Carlos Navarro, ex alcalde capitalino, “las autoridades deben imponer mano dura de verdad contra los criminales y asesinos que atentan a diario contra los ciudadanos indefensos”.
Destacó que en Panamá existe una tasa de 23 asesinatos por cada 100 mil habitantes, lo que demuestra que “nos estamos acercando vertiginosamente a países con los peores niveles de violencia del mundo”.
Por su parte, Marcela Smutt, del PNUD, sostuvo que en El Salvador esta medida fue adoptada; sin embargo, las autoridades no pudieron reducir los hechos delictivos y, por el contrario, hubo un incremento.
El estudio revela que a raíz de la mano dura, integrantes de pandillas se trasladaron a otros países donde reciben apoyo de otras estructuras criminales.
“Este tipo de política ha hecho también que las pandillas sean más violentas y se transnacionalicen”, explicó.
A su juicio, en la medida en que las autoridades conozcan mejor el problema que existe, habrá elementos para diseñar estrategias para enfrentar este fenómeno social y así buscar un escenario de mayor seguridad.