Un sismo de 5.1 grados en la escala de Richter se sintió ayer a las 10:03 a.m., mayormente en las costas de Changuinola, provincia de Bocas del Toro, y en menor intensidad en Chiriquí y la frontera. El fenómeno que no ocasionó daños ni heridos, tuvo una profundidad de 14 kilómetros, que corresponde a una falla de la placa Caribe.
Posteriormente, se registró una réplica de 4.5 grados en el mismo lugar.
La iglesia Virgen del Carmen se llenó antes de la hora de la misa.
Ese día que ocurrió la tragedia, el lodo sepultó a Edith Anacelis Sánchez de 25 años, junto a sus hijos Hugo Enrique Sánchez de 4 años y Elda Ibeth Sánchez de 2 años, además de su sobrina, Belkis Lisnet Sánchez de 6 años, quien estaba de visita y un amigo del esposo de Edith, Eliécer Abrego, de 23 años.
Los únicos que se salvaron de morir fueron Hugo Sánchez y Kaira Sánchez, esposo de Edith e hija de su primer matrimonio, quienes habían salido a comprar un tanque de gas. La solidaridad que recibió la familia Sánchez fue grande porque el Municipio Colón, la administración de la Zona Libre y la Gobernación de Colón hicieron los aportes para comprar los ataúdes y ayudar con los gastos.