La cadena de almacenes Sears, que opera en Panamá desde 1997, atraviesa la situación financiera más delicada desde su inauguración, pero lucha arduamente para no caer en un aprieto económico, por lo que mantiene al día las cuentas con sus proveedores.
El vocero de la franquicia norteamericana, Tony Fergo, indicó que se mantiene pendiente una alta cuenta con varios bancos locales, pero afirmó que esto no representa mayores problemas para el grupo Sears, encabezado por Boby Tzanetatos, porque los accionistas poseen suficiente respaldo económico y con ello se descarta el riesgo de quiebra o cierre del almacén.
" La situación es apretada, se debe dinero, pero esto no tendrá mayores efectos. No se puede hablar de cierre y mucho menos de quiebra", remarcó Fergo.
Entre los bancos a los que adeuda Sears se encuentran Banco del Istmo y el Global Bank. Se conoció que la Directiva de Sears, evalúa ajustar el capital y las acciones que mantiene en los bancos, para cubrir esta laguna financiera.