El secretario general de la Asamblea Legislativa, José Gómez, negó ayer que en la institución se estén "pinchando" los teléfonos o exista un aparato para el espionaje a las llamadas que hagan los funcionarios o los legisladores.
Rechazó toda posibilidad de que se estén interviniendo los teléfonos en ese Organo del Estado, y dijo que en lo personal no conoce de la existencia de infraestructura para esta práctica ilegal.
Manifestó que el "pinchazo" de los teléfonos es un delito con sanciones penales claramente establecidas en la legislación panameña, razón por lo que la entidad no podría autorizar acciones de este tipo.
Las declaraciones surgen después que un medio publicara ayer que Jorge Ruiz fue destituido como director administrativo 24 horas después de haber sido nombrado como administrador por el presidente Carlos Alvarado, supuestamente porque se le escuchó en una conversación telefónica con personas allegadas a Martín Torrijos sobre el manejo de la Asamblea.
El Panamá América conoció que en realidad el cambio de Ruiz se debió a que personas leales a Alvarado lo escucharon conversando personalmente asuntos internos de la Asamblea con allegados a Torrijos, lo que llevó a que lo consideraran un infidente.
Al mismo tiempo, Gómez negó que se haya ordenado la destitución masiva de funcionarios. Explicó que la institución maneja varios cientos de personas que se nombran por contratos definidos que concluyen el 31 de agosto y posterior a esa fecha corresponde a la junta directiva definir si los recontrata o no.