A pesar de los esfuerzos y el trabajo duro que desde hace más de seis años han emprendido los pequeños productores de camarón en Aguadulce, la naturaleza continúa ensañada con ellos y ahora las lluvias dejaron pérdidas millonarias.
Amet Tuñón, presidente de la Asociación Panameña de Productores de Camarón dijo que en Panamá unas 12 mil hectáreas de terreno son para la siembra del camarón.
Sin embargo, actualmente unas ocho mil son las que se están trabajando, porque los pequeños productores han ido desapareciendo por falta de recursos económicos para iniciar las cosechas.
Pérdidas.
En 1998 se registraron las primeras pérdidas considerables en el sector camaronero con la mancha blanca, que dejó huellas imborrables para el sector económico, al punto que algunos camaroneros nunca más pudieron levantarse de la quiebra.
Hace una semana las fuertes lluvias que se registraron en el país, provocaron el desbordamiento del río Santa María que arrasó con más de 700 hectáreas de terrenos sembrados de camarón y que estaban a punto de ser cosechadas.
Estas inundaciones dejaron pérdidas en más de un millón de dólares y, por supuesto, la necesidad de rehabilitación de los lagos en donde estaba sembrado el camarón y que ahora ya no está porque fue a dar al mar.
Según Tuñón, esto es preocupante para los pequeños productores del camarón y, es por ello, que están solicitándoles al Gobierno que le preste atención a este sector y se abran otros mercados en países como Suiza, Alemania, Francia e Italia.
Los camaroneros también solicitan la titulación de los terrenos en donde ellos actualmente siembran, ya que el Gobierno solo otorga en concesión las hectáreas por 20 años. Además, necesitan que el Gobierno produzca y autorice darles semilla del laboratorio que tiene en Vacamonte y las den a los pequeños productores a buen precio.