Más de un millón de dólares en pérdidas, en unas cinco fincas camaroneras en El Mangote de El Roble en Aguadulce, es el resultado de las inundaciones que se registraron por el desbordamiento del río Santa María.
Se trata de más de 700 hectáreas de terreno destinadas a la siembra del camarón en El Mangote de El Roble.
La cosecha se perdió casi en su totalidad porque el camarón fue a dar a la playa El Salado, donde era capturado por los residentes del sector, quienes sí aseguraron tener una buena cosecha.
Sin embargo, los pequeños productores de camarón aseguran que estas pérdidas son casi irremediables si el Gobierno no los apoya.
Sobre el tema, Ameth Tuñón, camaronero y presidente de la Asociación Panameña de Productores de Camarón, comentó que sus cosechas no están aseguradas y las pérdidas son totales al punto que hay que volver a sembrar camarón y esperar más de tres meses para poder cosechar, si el tiempo y la economía se lo permiten.
Los pequeños productores de camarón aseguran que las tierras en donde trabajan son por concesión y no sujetas a garantía de préstamo.
Por ello, piden apoyo de las autoridades para que estas tierras sean incluidas dentro de las titulaciones y así permitir que el camaronero pueda estar sujeto a préstamos y a que sean aseguradas las cosechas frente a este tipo de adversidades.
En Panamá, unas 12 mil hectáreas se dedican a la cosecha del camarón.