EN EL MUNDO del folklore mágico-religioso existen prácticas, costumbres y supersticiones que giran alrededor de la vida del panameño sin distinción de etnia, credo o grupo socioeconómico y que forman parte integral de su vida. De frontera a frontera se escuchan narraciones y cuentos de supersticiones que han pasado de una generación a otra.
Y cuál es la más popular: "Mijo, acuéstese temprano o se lo llevará el cuco", me decía mi abuelita para que me acostara a dormir antes de las 9: 00 p.m.
Así, sin importar el pueblo, cada región se ha caracterizado por justificar ruidos o hechos con "avisos" del más allá, que no hay que tentar porque podría llegar la desgracia al hogar.
La lista de supersticiones es larguísima. Por ejemplo, se dice que ver una mariposa negra atraerá irremediablemente a la muerte.
Asimismo, se dice que que ve una lechuza blanca debe gritarle palabras obscenas para no atraer a la muerte. Pero, verdad o mentira, no hay quien se resista a seguir las recomendaciones de los "viejos".
Por otra parte, se dice que si se escucha a un perro aullar desconsoladamente, seguramente morirá un ser querido.
De hecho, son muchos los que sostienen que abrir un paraguas dentro de una casa o poner un sombrero o flores sobre la cama es llamar la desgracias.
Otra superstición es que si se camina con un solo zapato se atraerá la muerte de la madre, lo mismo se afirma si se ponen las manos sobre la cabeza. Otros afirman que dormir con los pies hacia la puerta también es malo.
De acuerdo con el Padre Aurelio Moreno, de la Iglesia San Miguel Arcángel, de tanto repetirse, estas tradiciones y costumbres se convierten en verdad, aunque no lo sean.
Indicó que creer, por ejemplo, que echar más líquido a un envase que contiene agua bendita hará que todo el contenido sea sagrado, es parte de la religiosidad popular.
Según el Párroco, es positivo creer, porque origina una necesidad por lo divino; sin embargo, encausar estas creencias a lo oculto o lo negativo tiene efectos contrarios de alejarse de Dios, porque así como existe el bien también existe el mal, por lo que se debe evitar "coquetear" con asuntos que tienen que ver con el demonio, advirtió.
Cada persona tiene en sus manos su destino, declaró el padre Moreno.
Creer o no, parte mucho del aspecto de la fe que la persona tenga cuando escucha, cuando experimenta algo, al leer la Biblia o cuando práctica una devoción, sea cual sea la que le llame la atención.
En tanto continúa el despliegue de supersticiones y creencias panameñas. En algunas regiones del interior se afirma que si un pájaro "cocorito" canta sobre una rama verde, morirá alguien de edad. Lo contrario sucede (morirá alguien joven) , si el cocorito canta sobre una rama podrida o vieja.
Ya en otro renglón, se afirma que no se debe regalar pañuelos porque traen peleas. Además, se dice que las peleas son atraídas por los zapatos debajo de la cama, y si un novio le regala perlas a su novia esto traerá lágrimas en su relación.
Pero, no todas las creencias y supersticiones son sobre el matrimonio, porque hasta los solteros pueden caer en desgracia. Hay quienes afirman que usar anillos o vestirse con traje de novia, siendo soltera o soltero, ocasionará que nunca se case.
Por otro lado, se cree que si un cuchillo cae es porque vienen visitas y si uno se quiere deshacer de ellas, debe colocar la escoba al revés. Una mariposa grande en la casa trae muy buenas visitas. Tener pescado en la mesa de año nuevo trae abundancia de comida.
La mente es poderosa y guiada por la fe puede lograr lo que sea. Esa es la tesis de la psicóloga clínica Nelva Estribí de Hovitts. Si la persona tiene fe, la fuerza se desarrolla y la fe "mueve montañas", como lo ilustra la Biblia.
La psicóloga Estribí de Hovitts sustentó que estos conocimientos son los que llevaron al descubrimiento del poder que tienen las plantas y otros tantos productos para curar dolencias y ayudar a purificar nuestras energías y que fueron desarrollados por los indios nativos, prueba de ello fueron las grandiosas culturas incas y mayas. "Ese conocimiento nace con el ser humano y se desarrolla a lo largo de su vida", señaló la experta.
Superstición procede del término latino superstites, el cual deriva de super (arriba) y stare (estar).Los guerreros que salían vivos de las batallas eran llamados superstires, ya que habían sobrevivido a sus compañeros y estaban , por tanto, por encima de ellos. Las supersticiones que hoy conservamos están por encima de sus épocas, de ahí que hoy parezcan tan extrañas y, a menudo, absurdas. La mayoría de las supersticiones derivadas de la religión católica tienen su origen en las religiones primitivas anteriores, en las que se creía que la magia ofrecía un poder sobrenatural que protegía frente a los malos espíritus.
Seducidos por las supersticiones
Podemos ver la superstición como un mecanismo de defensa o como una expresión externa de las tensiones y la ansiedad que el hombre ha ido soportando.