La polémica surgida entre los diputados del Partido Panameñista y Cambio Democrático (CD), por la segunda vuelta, ha hecho que los escándalos de corrupción en el gobierno de turno pasen a un segundo y tercer plano, por lo cual los detractores del presidente Ricardo Martinelli no descartan que se trate de una estrategia.
El presidente del Partido Popular (PP), Milton Henríquez, señala que sin dudas la segunda vuelta, impulsada por diputados de CD, cumple varios propósitos y uno de ellos es desviar la atención de los problemas de corrupción y de aquellos que afectan a la población.
“Ellos saben que es un tema inconstitucional, pero siguen adelante porque tienen su objetivo, desviar la atención e irritar a los panameñistas a ver si se van del gobierno.
Por su parte, el analista Mario Rognoni señala que todo esto es para entretener a la ciudadanía.
“Ellos, desde luego que están apoyando la segunda vuelta, porque no tienen intención de avalar la candidatura de Juan Carlos Varela y con esto le están enviando un mensaje a los panameñistas”, destacó.
Rognoni indica que el tema de la corrupción es un problema mediático, porque al pueblo le interesa que le bajen la canasta básica y que haya seguridad, pero son aspectos que no se abordan en este momento, porque la segunda vuelta acapara la atención.
En tanto, el sociólogo Marcos Gandásegui opina que la misma propuesta de la segunda vuelta es cónsona con la corrupción.
“Nos estamos ahogando en un vaso de agua, el país tiene tantos problemas que debemos enfocar, y la clase política que se refleja en los intereses de los grupitos de poder lo que hacen es entretenernos”, indicó.
Opuesto.
Explicó que la segunda vuelta es una propuesta que está hecha a la medida del actual gobernante, por eso no es de extrañar que los partidos de oposición y de la alianza se opongan a ella.
Sobre el tema, Javier Víquez, de Unidad de Lucha Integral del Pueblo (ULIP), señala que esta estrategia del gobierno surge luego de que no ha cuajado la reelección presidencial.
“En estos momentos hay muchos problemas sociales para concentrarse en una segunda vuelta que representará más gastos para el Estado”, manifestó.
Para Víquez, la alianza está rota hace rato, lo que pasa es que estaban esperando el mejor momento para que se diera abiertamente.
El abogado considera que con la ruptura de la alianza, CD gana, porque acabaría con el panameñismo.
Antes de que la segunda vuelta acaparara la atención de los medios, el Gobierno enfrentaba cuestionamientos en Migración por, supuestamente otorgar visas de manera ilegal, el retiro de la visa de EE.UU. del administrador de la Autoridad de Turismo, Salo Shamah, y la donación dudosa a la campaña política.