Un nuevo giro podría tomar, a partir de hoy, la propuesta de la segunda vuelta electoral en la Asamblea Nacional, luego que se pretenda incluir un artículo que establezca que la misma no entrará en vigencia hasta que se apruebe en un referendo dentro de las reformas a la Constitución.
La iniciativa legislativa surgió luego que el presidente Ricardo Martinelli aseguró que solicitará a la Mesa de Notables que incorpore la segunda vuelta al paquete de reformas que se hacen a la Carta Magna, a fin de llamar a un referendo en el 2012.
Al momento de hacer el anuncio, el mandatario fue claro al sostener que no pedirá a la Asamblea que retire el proyecto, porque es respetuoso de la independencia de cada uno de los órganos del Estado.
Pese a que ayer se tenía previsto que se discutiría y aprobaría el segundo bloque de artículos de las reformas electorales, el presidente del Legislativo, Héctor Aparicio, decretó un receso hasta a las 3:00 de la tarde de hoy.
Al declararse el receso, el diputado panameñista, Adolfo Valderrama, indicó que Martinelli alteró el pleno legislativo al ponerse el sombrero de CD y pedir a sus diputados que suspendieran el debate.
No obstante, Hernán Delgado, de CD, manifestó que el receso se registró para lograr un consenso entre los diputados obre aspectos polémicos del segundo bloque, como la paridad.
Antes de que se diera inicio a la sesión de ayer, un grupo de trabajadores del Suntracs protestó en los predios del Palacio Justo Arosemena. Más tarde, funcionarios de la Alcaldía de Panamá hicieron lo propio, pero en contra de la segunda vuelta y de la resolución que busca sacar a Bosco Vallarino de la comuna capitalina.
Mientras el debate de este polémica tema un giro diferente, todavía se mantienen las secuelas de la destitución del canciller Juan Carlos Varela, quien ha intensificado las fricciones con el mandatario Ricardo Martinelli.
Las acciones y reacciones de ambas autoridades tienen connotaciones mediáticas. Ayer, Varela pidió al gobernante que retire de la Asamblea el proyecto de la segunda vuelta.
A pocas horas de esta solicitud, el presidente reveló su intención de someter este asunto a un referendo.
Pese a lo manifestado, Martinelli sostuvo que, si la iniciativa de la segunda vuelta logra ser aprobada en tercer debate, la sancionará.
Durante su participación en el noticiero matutino de Telemetro Reporta, Varela también denunció que algunos diputados han asegurado que votaron por la segunda vuelta a cambio de que desarrollen algunos proyectos en las comunidades que representan.
Al profundizar en sus señalamientos, Varela argumentó que “la segunda vuelta es una estrategia política de un grupo de CD que ve que su partido se va quedando atrás con figuras presidenciables”.
Ante lo expresado por su vicepresidente, Martinelli negó que se haya comprado votos o diputados para la aprobación, en segundo debate, del primer bloque de reformas al Código Electoral que alberga la segunda vuelta.
“Quienes adversan la segunda vuelta no quieren la democracia o tienen intereses personales, partidarios o bien tienen miedo a este proceso que se practica en 86 países alrededor del mundo”, señaló.
Por su parte, el diputado panameñista, José Isabel Blandón, sostuvo, a través de las redes sociales, que las declaraciones del presidente son una cortina de humo, porque no habló de retirar el proyecto de la Asamblea, sino de promoverlo a través de un referendo, lo que al final termina siendo una demagogia más del presidente.
Fricciones.
Los roces entre presidente y vicepresidente continúan, pese a que Martinelli ha asegurado que Varela es su amigo.
“Un amigo no hace lo que el presidente me hizo”. Con estas palabras Varela se refirió a la amistad existente entre él y el mandatario.
En cuanto a las funciones que le competen a Varela como vicepresidente, Martinelli fue claro al citar el Artículo Constitucional 185 que establece las funciones del vicepresidente. Martinelli enfatizó que entre estas funciones está el reemplazarlo si se ausenta del país por más de 10 días y el participar en los Consejos de Gabinete con derecho a voz, pero no a voto.
Reiterando el grado de amistad que posee con el vicepresidente, el jefe de gobierno explicó que en la Constitución no se establece que el vicepresidente tenga derecho a escolta, salario ni oficina.
Previamente, Varela había indicado que si como vicepresidente le correspondía algún salario, el mismo sería donado a las monjas de San José del Carmen, ubicadas en Arraiján.
También indicó que si por más de 10 días le correspondiera asumir la Presidencia, lo primero que haría sería destituir por lo menos a tres ministros y a uno que es muy capaz lo cambiaría de posición y diariamente le aplicaría el polígrafo.
En este orden de ideas, el presidente recalcó que “constitucionalmente le corresponderá a Varela asumir en caso de que me enferme, pase cualquier cosa o me muera, ni Dios lo quiera”.
Pasados los días, aún se busca el culpable del fin de la alianza. Mientras el presidente asegura que esto no es más que la “crónica de una muerte anunciada”, el líder de los panameñistas indica que la alianza empezó a tener fricciones con la llegada de los diputados de otros partidos con intereses diferentes.