Antecedentes
- Residencias
- Cinco incendios han afectado multifamiliares en lo que va del año.
- Barrio
- El segundo incendio que ocurre entre las calles 18 y 20, en dos meses.
- Sectores
- En febrero, en Curundú hubo 31 familias damnificadas por un incendio.
- Hora
- Todos los incendios de este año se han dado en horas de la mañana.
La llamada de alerta sonó ayer en el Cuerpo de Bomberos, a las 10:00 a.m. Otra vez un incendio ocurrió en El Chorrillo, apenas a una calle del que acabó con un caserón hace dos meses.
Esta vez fue en otro caserón, ubicado en Avenida A, colindante con calle 19.
Hasta la tarde de ayer, el Ministerio de Vivienda (Miviot) contabilizó 34 personas de 11 familias que quedaron damnificadas.
Otras 12 familias también tuvieron que desalojar la casa contigua a la siniestrada, la cual también estaba condenada y resultó afectada por el agua utilizada para sofocar el fuego.
Una de las personas que tuvo que dejar su residencia fue Elvis García. Su casa queda al lado de la que se incendió, “La Salud” o “La Poli”, como nos informó que le dicen al inmueble.
A un lado de la calle y tras la línea de precaución, estaba parado sin poder entrar a su residencia.
Mientras espera las instrucciones para ir a un albergue junto con sus hijos y esposa, le da agua a su mascota, un perro pitbull
“Yo vengo llegando, no sabía nada porque mi teléfono está dañado, ahora es que vengo a saber de ese fuego”, explicó el residente de El Chorrillo, quien está seguro de que “la casa no da para más”, porque ya estas son casas condenadas que apenas cuatro hombres que viven en ellas son quienes se preocupan por reparar los balcones y escaleras.
En el caserón incendiado residía Ana del Carmen, una joven que está embarazada y que en la acera de al frente de la casa cuidaba colchones y uno que otro mueble que le ayudaron a sacar. “Huele como a candela. Yo no me di cuenta de qué hora era y estaba haciendo desayuno”, contó.
El director de Desarrollo Social del Miviot, Warren Beitía, anunció que desembolsarán un apoyo económico llamado “renta social” para que las familias que quedaron damnificadas puedan alquilar otro lugar para vivir, mientras se les busca una solución.
Esta renta social, según Beitía, será de un solo pago de, aproximadamente, 750 dólares que representan 150 dólares por cinco meses.
El funcionario explicó que los residentes de las casas aledañas también fueron desalojados por el riesgo en el cual vivían, razón por la cual es mejor trasladarlos.