Nación

Seguridad ha dejado de verse de forma integral

La delincuencia no es atendida de raíz, con la atención de jóvenes que nacen en hogares donde se experimenta la violencia y pocas oportunidades de resocialización, aseguran algunos organismos.

Panamá estaría ante la tercera generación de pandillleros, con niños que han heredado el problema. Archivo
Panamá estaría ante la tercera generación de pandillleros, con niños que han heredado el problema. Archivo

La falta de políticas integrales para atender el problema de la inseguridad podría llevar a que Panamá repita el error de otros países, donde los grupos delincuenciales han tomado el control de puntos geográficos.

Esto sería debido a que las autoridades no han prestado atención al problema primario que yace con la formación de pandillas y donde jóvenes en riesgo no reciben otras oportunidades para salir del flagelo de la delincuencia.

En este sentido, ayer Rafael Zevallos, director ejecutivo de la Fundación Jesús Luz de Oportunidades, explicó en Telemetro que la participación de los jóvenes en las pandillas "tenemos que analizarla de una manera más integral".

 

Zevallos subrayó en la necesidad de "no solamente ver la situación de una manera represiva y no social", pues se trata de un fenómeno que ya se ha vivido en países como Guatemala, Honduras y El Salvador, donde no se le dio atención al problema, y los grupos delicuenciales mutaron hasta convertirse en una mara o cartel.

No obstante, críticos afirman que el gobierno del presidente Juan Carlos Varela actúa con un alto grado de improvisación en las políticas públicas para erradicar las pandillas.

Ello, porque al tratar la reintegración de jóvenes pandilleros se ha llevado a cabo un plan político denominado Barrios Seguros, que propició la integración de pandillas que habían perdido su fuerza, como lo es en Colón.

 

Aun cuando el trabajo del Ministerio de Seguridad es imprescindible en este tema, y debe ir acompañado de una justicia que no permita la impunidad, afirmó Zevallos, quien señaló que dar oportunidad a los jóvenes para que salgan del mundo de la delincuencia es la mejor ayuda que pueden recibir.

No obstante, en la era de Juan Carlos Varela, esta política ha sido orientada a entregarles dinero a los jóvenes en riesgo sin antes priorizar en la formación del individuo, señalaron especialistas en criminalística.

Esto llevó a que el propio presidente reconociera esta semana que la violencia que azota la provincia de Colón, con los últimos asesinatos, es por el enfrentamiento entre pandillas locales que buscan el control de la droga que se envía a Europa.

 

Actualmente, hay en el país 158 bandas juveniles, la mayoría opera en la provincia de Colón, Panamá y Panamá Oeste.


50


dólares se entregaba a los jóvenes miembros de pandillas como parte del programa de Gobierno Barrios Seguros.


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1069715
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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