Mientras especialistas en temas de seguridad advierten que el Centro Nacional de Coordinación de Crisis (CNCC) no debe manejarse por decreto, el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, defendió la iniciativa alegando que permitirá seguir "en tiempo real" lo que sucede en las calles.
Mulino precisó que a través de un sistema de televisores plasma, que ya existe, siguió la semana pasada la marcha de los obreros y destacó que “eso permite que en el momento adecuado, se tomen medidas preventivas”.
Manifestó que se trata de un centro que permitirá seguir los momentos de crisis, pero no es un centro de espionaje.
En tanto, Jaime Abad, ex director de la Policía Técnica Judicial, advirtió que volver a crear este organismo mediante Decreto Ejecutivo, sin haber aprobado una ley, se constituye en un riesgo para la democracia.
Consideró que el hecho de que cada gobierno elabore un decreto para regular esta materia deja abierta la posibilidad de que el Consejo de Seguridad se convierta en una "policía para el espionaje político".
Mientras que Daniel Delgado Diamante, ex ministro de Gobierno y Justicia, opinó que el Consejo de Seguridad es necesario para el Estado, aunque admitió que no conoce el texto del decreto recién promulgado.
Delgado Diamante destacó que lo más adecuado es que la creación de un organismo como este se formalice a través de una ley y no por un decreto ejecutivo.