La bonanza económica que vive la Caja de Seguro Social (CSS), producto de una mayor recaudación, no se ve reflejada en las provisiones ni en los servicios que presta la institución a la población asegurada.
Prueba de lo anterior, es que la actual administración no ha podido superar los problemas de las citas tardías, mora quirúrgica, falta de medicamentos e insumos médicos y el hacinamiento en los cuartos de urgencia por falta de camillas.
A esto se suman tres elevadores que están dañados en el Complejo Metropolitano hace dos años, pero las autoridades de la institución evitan hablar sobre el tema argumentando que trabajan en ello.
En abril pasado, la empresa encargada de la obra, Inversiones Metálicas, S.A., reportó un avance del 60%, pero advertía sobre la diferencia entre el tamaño de los ascensores y la amplitud de las fosas.
Panamá América intentó contactar ayer a algún representante de la empresa para conocer más detalles sobre los avances, pero se informó que la persona autorizada para dar declaraciones no estaba disponible.
Gestión.
Carlos Abadía, ex viceministro de Salud, considera que esta dificultad obedece a una deficiente gestión, máxime cuando el programa Enfermedad y Maternidad, que cubre los gastos de los hospitales, registró un superávit de B/ 65.9 millones en el 2007.
"El problema no es por falta de plata", enfatizó Abadía, tras recordar que el programa Enfermedad y Maternidad viene registrando superávit desde el 2006.
Entretanto, el ex director de la institución, Ricardo Martinelli, achacó estos problemas a la "falta de competencia" de René Luciani, quien dirige actualmente la entidad.
Según Martinelli, la solución para mejorar la calidad de los servicios está en el diseño de una política administrativa dirigida al control del gasto, priorizando las necesidades de los asegurados.
Desabastecimiento.
Para el 2008, la institución cuenta con un presupuesto de B/ 91 millones, de los cuales más del 50% está comprometido en la compra de productos.
Pese a ello, la falta de medicinas es notoria al punto que los jubilados y pensionados -durante toda la semana- han cerrado una de las vías que conduce a la Asamblea Nacional reclamando medicamentos.
En los últimos dos años, la institución ha duplicado su presupuesto para la compra de medicinas.
Cronología:
15 de noviembre de 2006. Clausuran los ascensores frontales del Complejo para reparaciones.
Junio de 2007. Las autoridades de la CSS aseguraron que los ascensores estarían funcionando en diciembre de ese año.
Diciembre de 2007. Inversiones Metálicas, S.A. (contratista) y KONE México, S.A. (fabricante) anunciaron que estarían llegando los elevadores a finales de 2007.
Enero de 2008. Ambos consorcios notifican que no se había logrado embarcar los elevadores en la fecha programada, por motivos de una huelga nacional en Italia.
31 de enero de 2008. Llegan los primeros contenedores con las puertas corredizas y los marcos para los elevadores.
15 de febrero de 2008. Llega el último embarque.
8 de abril de 2008. Las obras avanzan en 60%.
Luciani debe renunciar:
Samuel Rivera. "Tenemos una administración deficiente y un grave problema de gestión. Una administración que no sale a la palestra a decirle a la comunidad qué cosa está haciendo para resolver los problemas.
En la Central General de Trabajadores pedimos la renuncia del director René Luciani y que la Junta Directiva de la institución realice su trabajo y deje de guardar silencio.
El caso de la mora quirúrgica se resuelve con un acercamiento total con los médicos, pagándoles sus horas extras, consiguiendo todos los insumos necesarios para que se puedan operar.
Hay que alquilar quirófanos al Hospital Santo Tomás o al Hospital Integrado San Miguel Arcángel para hacer una maratón de cirugías, al igual en el interior".