Los propietarios de automóviles y las aseguradoras no están muy contentos con la disposición del nuevo reglamento de tránsito, sobre la obligatoriedad del seguro vehicular.
Los primeros, señalan que deberán reorganizar sus finanzas para sacar de sus bolsillos el dinero para pagar el seguro de daños a terceros; mientras que los segundos, aseguran que más que lograr un beneficio tendrían que pagar gastos adicionales, debido a que deberán ampliar su infraestructura para abarcar los reclamos de 612,303 automovilistas.
Entre las pólizas más contratadas están las de vida, automóvil (pero solo incluye daños al auto), incendio, salud y de fianzas.
Miembros de la Sociedad Panameña de Aseguradoras indicaron que esta no es la primera vez que en el país se intenta introducir un seguro obligatorio.
Aseguran que más que un beneficio, las aseguradoras entrarían en gastos adicionales, ya que tendrán que ampliar su infraestructura porque sería enorme el volumen de reclamos debido a que se abarcaría a toda la flota vehicular que es de 612, 303 vehículos a motor.
"No estamos muy seguros de que se vaya a dar la obligatoriedad, porque en el reglamento no se establece ninguna sanción para aquellos conductores que no cuenten con un seguro", agregaron.
Salvador Morales Baca, vicepresidente ejecutivo y gerente general de Interoceánica de Seguros, dice que la obligatoriedad del seguro existía en el antiguo reglamento pero nunca se ejecutó, porque se está creando otra carga económica para los consumidores.
Indicó que más allá de la demanda que se generará, las aseguradoras deben establecer un nuevo mecanismo de trabajo porque ahora no podrán seleccionar a qué auto le darán un seguro, sino que tendrán que trabajar con toda la flota.
" No le tememos a la actividad, pero hay que saber trabajar con esta obligatoriedad porque hay autos que no cumplen con las normas de seguridad, por lo cual habrá que crear seguros especiales para ellos", expresó el empresario.
Aunque las aseguradoras brindan a sus clientes la opción de pagar al contado, o hacer varios pagos durante el año, panameños como Tomás Guardia ya comenzaron a reorganizar sus finanzas para así no correrse el riesgo de no poder obtener el revisado vehicular, ya que su trabajo depende en gran medida de su automóvil.