El fiscal primero de circuito, Arquimedes Sáenz, reveló que los funcionarios del Instituto Nacional de Cultura (INAC) y particulares, investigados por su presunta participación en la sustracción de 292 piezas de oro y cerámica del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, pueden enfrentar una condena hasta de seis años de prisión.
Sáenz detalló que los funcionarios implicados, además de los cargos por sustracción con abuso de confianza, pueden enfrentar delitos por omisión del cumplimiento de sus funciones al haber dejado las puertas abiertas.
El funcionario de instrucción detalló que hasta ahora dentro del expediente ninguno de los investigados ha confesado su participación en la sustracción de las piezas de oro y cerámica, pero que en un momento dado también se podría configurar el delito de asociación ilícita para delinquir, pero que este último cargo deberá ser probado.
Explicó que este delito tiene dos modalidades: el hurto con abuso de confianza, con el agravante que se cometió en una oficina pública y que son piezas pertenecientes al patrimonio histórico. Detalló que en la reconstrucción realizada el pasado martes se intentó establecer la responsabilidad funcional de cada uno de los seis funcionarios del museo que tenían acceso a las llaves, combinaciones y puertas que conducían a la Sala de Oro.
"Los delitos también se cometen por omisión, el dejar de hacer y permitir ciertas acciones también puede ser un hecho vinculante dentro de una investigación y en este sentido se intenta establecer la participación de cada uno en los hechos", detalló.
Estimó que las pesquisas realizadas parecen establecer que quienes hurtaron las piezas no tenían un comprador definido y ello provocó que intentaran deshacerse de ellas a través de contactos telefónicos y entrevistas con potenciales compradores. Hasta ahora se encuentran detenidas 13 personas y una de ellas goza de una medida cautelar, tras determinarse que no guarda una vinculación directa con los hechos.