Nación

Senderos del peligro

Hay prohibiciones y sanciones, pero las constructoras insisten en adueñarse de los espacios públicos.


CON FRECUENCIA se observa cómo cientos de constructoras se apoderan de las aceras y calles de la ciudad, sin importarles los contratiempos que esta práctica causa, y no sólo eso, sino los accidentes.
Muchos son los accidentes que ocurren por las imprudencias de conductores, sino por las construcciones que se adueñan de las aceras, paradas y si es posible de las calles.
Vía España, calle 50, Parque Lefevre, San Francisco y Paitilla son uno de los lugares donde con mayor frecuencia los peatones y moradores del área viven atemorizados, de que un día les caiga un bloque encima o que simplemente por desviar una caseta o hierros de una construcción tengan un accidente o choquen un automóvil, o peor a un peatón.
Mireya Pineda, residente del área de Parque Lefevre, señaló que en repetidas ocasiones ha sido testigo de choques, ya sea porque un carro de la construcción se apoderó de las calles y no tomó las precauciones o porque éste salió a la vía de manera inesperada.
Indicó que con frecuencia los camiones de las constructoras rayan su carro con hierros, o se ponchan las llantas porque dejan tiradas las piezas que utilizan.
Lo cierto es que son muchos los inconvenientes de algunas constructoras que de manera irresponsable laboran en la ciudad.
Jaime Salas De la Cruz, ingeniero municipal del distrito de Panamá, advirtió que según el artículo número 58 de 1993 se regula la utilización de las aceras y las empresas o constructoras deben garantizar el libre tránsito.
Aclaró que cuando se está construyendo un edificio, los responsables tienen que utilizar un cobertizo para que las personas puedan transitar. Previamente deben haber solicitado el permiso en Ingeniería Municipal.
Según este acuerdo de 1993, el no cumplir con las medidas tiene un cargo de multa, en caso de que no se cumpliera con lo especificado.
Detalló que este año, producto de la alta tasa de mortalidad y accidentes que se registra en las construcciones se ha modificado este acuerdo.
Por ello se aumentaron las multas que anteriormente iban desde 200 a 1,000 balboas y ahora van desde 100 a 10,000 balboas.
Informó que próximamente se publicará en la Gaceta Oficial que ninguna constructora tiene que adueñarse de las aceras y si es necesario, estará obligado a acercarse a las oficinas municipales.
Por su parte, Abdiel Cano, reconocido ingeniero del país, señaló que ninguna constructora puede adueñarse de las aceras, de lo contrario, debe estar autorizado y no sólo eso sino que debe garantizar la libre circulación de los peatones. Además sus casetas temporales deben tener techos para garantizar la seguridad de terceros, para evitar los accidentes y nadie salga afectado en la construcción.
Por otro lado, mencionó que muchas veces estos accidentes ocurren no sólo por la falta de conciencia de los dueños de las constructoras, sino porque las autoridades no prestan la debida atención al tema y "se hacen los de la vista gorda", indicó Cano.
Lo cierto es que tanto los peatones como los propios obreros de las construcciones de la ciudad corren peligro por la imprudencia e irresponsabilidad de algunas constructoras.
Sin Jesús, usted se siente y se sentirá siempre vacía o infeliz y sin sentido para su vida.
¡No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu Santo de Dios habita en vosotros? (I Co 3,16)


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190085
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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