LOS ASEGURADOS deben tomar un té de manzanilla o tilo antes de acudir a las instalaciones de la Caja de Seguro Social (CSS), pues necesitan estar tranquilos para enfrentar las dificultades que se presentan.
Un día normal de trabajo para cualquier humilde ciudadano de nuestra patria fue el que escogió Panamá América, para compartir con las personas que asisten al edificio de especialidades del Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS.
Problemas fue todo lo que escuchamos desde nuestra llegada.
El primer capítulo de la historia lo obtuvimos en la sala donde se dan las citas de rehabilitación física y cardiovascular, en la planta baja. Resulta insólito que una persona con problemas en las piernas tenga que madrugar a las 5:00 a.m, tomar un taxi, porque los buses de Santa Librada van llenos y con su problema en las piernas no soportaría un viaje a pie. Paga B/. 5.00 por la carrera. Luego de esperar desde casi las 6.00 a.m sale la auxiliar y le señala a los pacientes de Rehabilitación Física que la doctora no asistiría.
La situación disgusta a los pacientes, en especial a Elodia Murillo, una pensionada de 42 años, quien madrugó y gastó dinero en taxi como dice ella misma, "por el gusto", porque no la llamaron para decirle que no asistiría el médico.
Mientras que Marcelino Guerra formaba la fila para que le dieran otra cita. Ahora tiene que esperar por una nueva fecha. "A lo mejor ya no estoy ni vivo", afirma.
Elodia continúa lamentándose por haber gastado los B/5.00 que no le sobran. Cuando le dieron la cita comentó con dejo: "Bueno, ya no tengo que esperar mucho. Son 8 días para volver a pasar otra odisea.
Después del capítulo de Elodia continúa el de Daydeth Arúz, una joven que estaba en la fila para obtener una cita para su mamá.
La joven tenía una referencia para cardiovascular. Su madre tiene problemas con las várices y debe tratarse con prontitud.
Pero en la Caja de Seguro Social no conocen esa palabra, porque la cita se la dieron para el 29 de marzo del próximo año. Y la pregunta obligada es: Durante ese tiempo, ¿qué hará con su malestar la señora?
Todo era un problema porque la doctora no fue. En medio del desencanto encontramos a Benito Pérez disgustado porque su historial médico no aparecía.
Luego pasamos a la entrada principal en donde están los elevadores, para ir al quinto piso, donde se atienden los pacientes referidos a nefrología. Allí la fila era peor que para envolver regalos en esta temporada.
Las personas señalaban: ¿Qué está pasando? La respuesta era sencilla: en todo el edificio sólo hay dos elevadores que funcionan. Según los propios pacientes, éstos tienen meses de estar dañados.
Los ciudadanos nos invitaron para que asistiéramos en la tarde, a la hora de la visita, para que presenciar la triste situación que viven cuando van a visitar a un paciente.
Estos contratiempos en materia de atención no se deben ver como hechos aislados, sino como una cadena que afecta a cientos de asegurados y beneficiarios de la Caja de Seguro Social.
Los asegurados de la CSS señalan que pagan un aporte a la entidad para recibir un buen servicio y no de mendicidad.
Los médicos de neufrología de la Especializada comienzan a atender los pacientes entre 9:00 y 9:30 a.m. Los pacientes de la CSS se quejan de la famarcia, de la largas filas para laboratorio y la falta de medicamentos.
ALBERTO LUIS CEDEÑO: En medio de todos los problemas que se dan en la Caja de Seguro, la misma no presta el servicio de manera completa. Sin embargo, deben buscar una rápida solución.
CARMEN JIMÉNEZ: El servicio en la Caja de Seguro Social no es muy bueno, ya que nunca encontramos los medicamentos que recetan los médicos y en ocasiones se madruga y no hay cupo.
CARMEN JIMÉNEZ: El servicio en la Caja de Seguro Social no es muy bueno, ya que nunca encontramos los medicamentos que recetan los médicos y en ocasiones se madruga y no hay cupo.
REGINA OTERO: Creo que se debe capacitar a los funcionarios de los centros hospitalarios para que brinden un buen servicio al público, ya que el actual no es para nada bueno.
"Señores, el médico no viene hoy"
Los trastornos que causa en el asegurado que un médico no lo atienda, son serios, principalmente cuando se trata de personas con algún impedimento físico que gastan lo que no tienen para trasladarse en un taxi.