El ex director de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Guevara Mann, consideró "coherente y sensata" la sentencia del Undécimo Tribunal Federal de Apelaciones de Estados Unidos (EE.UU.) contra Manuel Antonio Noriega que ratificó que éste pudiese ser extraditado a Francia.
A su juicio, el Tercer Convenio de Ginebra es claro, al indicar que "nada impide que un prisionero de guerra, procesado por delitos comunes en otra jurisdicción, sea extraditado a esa jurisdicción a fin de que se satisfagan los requerimientos de la justicia".
Sin embargo, Guevara Mann cuestionó que el juez federal de distrito en EE.UU., William Hoeveler, concediera a Noriega la calidad de "prisionero de guerra", cuando el Gobierno panameño mediante el Decreto de Gabinete del 2 de enero de 1990, estableció la "degradación y destitución de Noriega".
Según dijo, Hoeveler “no tomó ese importante evento en consideración”.