Trazado en el siglo XVI, el Camino de Cruces, utilizado por los españoles para transportar mercancías y personas desde Perú hasta España, no sólo pasa cerca del lote Cl35, sino que recorre varios puntos de las áreas revertidas.
Esto fue afirmado por Luis Almanza, arqueólogo contratado por la Inmobiliaria P&P para realizar las investigaciones de esta vía hecha en su totalidad con piedras laterales.
El camino tenía un ancho aproximado de 2.50 m, medía 21 kilómetros de largo y se extendió desde el cruce ubicado frente al Gamboa Resort hasta el Casco Antiguo.
Almanza indicó que el camino está destruido desde Clayton hacia la ciudad. También fue sepultado por la vía que conduce hacia el segundo puente sobre el Canal de Panamá.
Actualmente el Instituto Nacional de Cultura (INAC) no tiene un plan de restauración para el Camino de Cruces.
Para el arqueólogo de la Dirección de Patrimonio Histórico del INAC, Tomás Mendizábal, el tema está casi cerrado. Sostuvo que ellos no tienen personal ni recursos para hacer un estudio. Agregó que no hay nada que hacer, porque gran parte ha sido afectada y el resto está dentro del Parque Nacional y allí no hay problema.
El INAC supervisará la investigación que realizará el arqueólogo Álvaro Brizuela, experto que en 1999 realizó un trabajo igual desde la Carretera Madden, en el Atlántico, hasta Chivo Chivo, en Las Cumbres. Los resultados se usarán para hacer hasta una declaratoria de monumento histórico.
Otras partes de este camino fueron encontradas en el mes de junio, en un lote del proyecto residencial Clayton Village, que propició la suspensión de la obra por parte del INAC hasta confirmar la originalidad del empedramiento.
Panamá América visitó el Cl35, donde se originó la controversia sobre la existencia del famoso empedrado.
Aquí sólo se observan además de los árboles, banderas que fueron colocadas por los ecologistas y un cartel que señala urbanización Senderos de Camino de Cruces.