Más de 3.8 millones de dólares anuales destinará el Gobierno del presupuesto de seguridad para el polémico Servicio Nacional de Inteligencia, que es rechazado por grupos de la sociedad civil.
Esta es la estimación que maneja actualmente el Consejo de Seguridad, bajo la supervisión de su secretario, Erick Espinosa, para ejecución de los trabajos de inteligencia del organismo, planilla, arrendamiento de local, vehículos y otros.
Más fondos.
Pero los dineros destinados para este y los demás estamentos de seguridad podrían aumentar, ya que hoy se reúne el Consejo de Gabinete para solicitar créditos extraordinarios a la Asamblea Nacional.
El ministro de la Presidencia, Dilio Arcia, adelantó que los fondos que pedirán, entre ellos para seguridad, serán para reforzar y poner a funcionar la entidad lo más pronto posible.
Afirmó que el fondo para el Servicio Nacional de Inteligencia aumentará por los gastos de representación de un nuevo personal que se contratará para ocupar los puestos de directores de departamento.
Actualmente, la dotación para los servicios de Frontera y Aeronaval está en las vistas presupuestarias en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y según dijo el funcionario, conjuntamente con el Ministerio de Gobierno y Justicia se "hará lo que sea necesario para que estos estamentos entren a funcionar sin dificultades presupuestarias y estructura de personal".
Nombramientos.
Aún no se ha definido quién estará al frente del Servicio Nacional de Inteligencia, ya que la decisión será del presidente Martín Torrijos.
Arcia subrayó que los funcionarios, entre ellos Espinosa, no podrán abandonar sus cargos hasta que se nombren sus respectivos reemplazos.
En tanto, las protestas en contra de los decretos continuarán este miércoles frente a la iglesia del Carmen a las 5:00 p.m.