La Biblioteca Nacional "Ernesto J. Castillero R." está de fiesta y quiere celebrar con sus usuarios.
Ayer, cumplió sus 65 años de aniversario, y en el marco de esta celebración, esta semana desarrolla una serie de actividades para conmemorar la ocasión.
Hoy jueves se entregará un CD a los interesados sobre las bibliografías registradas en la Biblioteca de autores nacionales y extranjeros.
Mañana viernes se presentará el grupo coral invitado al IV Festival Internacional de Coros "El Caribe y Centroamérica Cantan" Panamá 2007, dedicado al maestro Gonzalo Brenes C., en el centenario de su natalicio. La entrada será gratuita.
La Biblioteca Nacional "Ernesto J. Castillero R." fue creada por el Decreto No. 238 de 31 de enero de 1942. Abrió sus puertas al público el 11 de julio de 1942, en un local situado entre las calles 5ª y 6ª, contiguo a la Presidencia de la República.
El 24 de septiembre de 1987, la Biblioteca se trasladó al nuevo edificio ubicado en el Parque Conmemorativo Omar Torrijos, en la avenida Belisario Porras.
El primer director de la institución fue el Prof. Ernesto de J. Castillero R., a quien correspondió iniciar la organización de la Biblioteca Nacional.
María Magela Brenes, es la directora administrativa y Nitzia Barrantes, la directora técnica.
"Saber dónde se encuentra y para dónde van, qué transporte debe usar, eso es darle confianza y seguridad al extranjero".
Los nombres y señalizaciones de las avenidas y calles, son propios de cada país.
Los poblados de Pedro Miguel, Paraíso, y otras más, mantienen algunas nomenclaturas en color chocolate, propio del área revertida.
Las únicas normas internacionales que no son objeto de modificación son aquellas del tránsito o tráfico (giros a la izquierda o derecha, alto, ceda el paso) entre otras.
Dentro de las experiencias de otros países como México, los estados de ese país acordaron estandarizar los tipos, colores y letras para cada espacio, señaló Espitía.
Aunque ayer culminó la participación de especialistas internacionales de ciudades de Latinoamérica, como Bogotá, Buenos Aires, Caracas entre otros, se está por definir una propuesta concreta de cuál podría ser el mejor sistema de nomenclatura que se usaría en Panamá. Si sería númerico o alfanumérico, aplicándolo a nuestra realidad.