A pesar de que no se aprobó el proyecto de ley que autorizaría el uso de B/.150 millones para el IDAAN, las recién concluidas sesiones extraordinarias tuvieron un costo de más de B/.45 mil para el Estado, informó ayer el secretario general de la Asamblea Legislativa, José Gómez. Informó que cada uno de los legisladores cobraría un monto de B/.640 dólares a razón de B/.80 por día en concepto de dietas por su asistencia a las reuniones.
A pesar de que no hubo sesiones los ocho días para los cuales se convocó a los legisladores y que los 71 parlamentarios no asistieron todas las fechas programadas, habrá que pagarles como si lo hubieran hecho, expresó. Indicó que en estos momentos se hacen las consultas con los asesores legales, pero se maneja la tesis de que hay que pagarles a todos por igual porque el llamado se hizo por ocho días y los legisladores, aunque no estuvieron físicamente en las sesiones, tenían que mantenerse a disposición.
Varios legisladores, entre éstos, Teresita de Arias, Balbina Herrera, Laurentino Cortizo, Miguel Bush y Mateo Castillero, adelantaron sus intenciones de donar sus pagos a instituciones de beneficencia. Gómez dijo que se tomará como referencia a los legisladores que asistieron a la sesión plenaria el 1 de agosto para hacer los pagos correspondientes a las dietas de las sesiones extraordinarias.
Aunque hubo legisladores que no estuvieron presentes en las sesiones de la Comisión de Hacienda, la mayoría tuvo que abandonar las actividades que tenían programadas en sus respectivos circuitos electorales para estar en la ciudad capital a disposición a cualquier llamado que se les hiciera de un momento para otro, manifestó.
El secretario afirmó que no se puede tomar como referencia la lista de asistencia que se pasó en el salón de la Comisión durante las reuniones, porque hubo muchos casos de legisladores que estuvieron en la Asamblea Legislativa, pero en otras oficinas, siempre atentos a la discusión.
También hubo casos de legisladores que estuvieron en reuniones fuera del Palacio Legislativo en consultas con expertos en el tema del IDAAN y en otros trabajos, relacionados con la discusión del proyecto de ley, indicó.
Gómez explicó que al pago de las dietas hay que sumar lo que corresponde a gastos de comida y el tiempo compensatorio que habría que dar a los funcionarios que se mantuvieron en las reuniones más de sus horas de trabajo.