Como un show político es calificado el enfrentamiento entre los integrantes del llamado Movimiento Independiente por Panamá (Movin) y el gobierno del presidente Juan Carlos Varela, por el caso controversial de la empresa brasileña Odebrecht.
Así lo consideran los analistas en este tema, quienes dejaron claro que todo podría tratarse de una estrategia para resurgir con ventajas en el ruedo político del 2019.
Movin, el grupo político que se creó en el periodo electoral pasado, impulsado por el apoyo de los Motta para respaldar la candidatura presidencial de Varela, carece hoy de credibilidad o moral para aplicar presión sobre la actual administración.
A juicio del analista político José Isabel Blandón, debieron tomar algunas medidas éticas, porque este grupo mantiene gente dentro de esta gestión, por lo cual tenían que solicitarles que se retiraran de sus cargos antes de emitir alguna opinión en contra de Varela.
"Es muy bueno hablar de ética sin tener la ética. No somos partido, pero sí somos partido; somos un grupo político, pero no tenemos la responsabilidad partidaria", argumentó sobre la inestabilidad del aliado del mandatario.
Ante las presiones de Movin, los ministros emitieron una carta en respuesta, en la que catalogaban de "desenfocada e injusta" su posición.
Blandón amplió que este comunicado no solo iba para este grupo, sino para quienes están detrás de ellos.
También cuestionó que "Movin es una organización política que quiere ser partido sin ser partido. Usted está embarazada o no está embarazada, pero nadie está ligeramente embarazada, no se puede estar en ese estado de indefinición para gozar de los privilegios de una cosa sin tener la responsabilidad de las otras", advirtió.
En tanto, el ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, fue enfático en decir que "ellos han perdido el rumbo, ellos tienen que decidir qué es lo que quieren hacer, nacieron como un grupo que apoyaba la candidatura de Varela, desde ese entonces no son ni chicha ni limonada".
Admitió que a algunos de ellos (integrantes de Movin) se les invitó a participar del Gobierno, por lo que cuestionó que es muy fácil estar sacando comunicado, "yo los quisiera ver en el ring resolviendo los problemas".
Mientras, Enrique Montenegro, del Frente Anticorrupción, es de la opinión de que Movin no es un movimiento político, sino comercial que camina con base en sus intereses comerciales.
Agregó que este pronunciamiento en contra del Gobierno le da risa porque estaba seguro de que tarde o temprano iba a traicionar a Varela en el último año de gestión, sin embargo, ocurrió antes de lo previsto.
Según Montenegro, no es de extrañarse que Movin cuestione a estas alturas al Gobierno después de que ya se han llenado todos los puestos públicos con supuestos técnicos que no son políticos y que son antipartidistas, pero en el fondo son comerciantes.
Al no tener la moral, cree que lo único que le queda a este grupo es renunciar de esta administración, porque si la dirigencia considera que hay corrupción, ellos no pueden entonces participar del mismo.