"Yo no tengo nada que ver con eso", así se limitó a responder José Raúl Mulino, ministro de Gobierno y Justicia (Mingob), cuando lo abordaron sobre el asesinato de Javier Justiniani, abogado y fundador de la Fundación de Protección al Detenido.
Inmediatamente pronunció esta frase, el ministro inició la explicación de las labores que realizan durante la inauguración de bases que se están haciendo en estos días.
Ante la insistencia de los periodistas que se encontraban en la conferencia de prensa, Mulino mencionó que la única vez que tuvo alguna diferencia con Justiniani fue cuando el hoy occiso profirió fuertes declaraciones contra la Policía Nacional, razón por lo que se le impuso una pena 24 horas de arresto.
El titular de la cartera de Gobierno y Justicia -también- recordó que en el 2004 la candidatura a diputado de Justinini, quien era miembro del partido Solidaridad, fue vetada por sus nexos con el narcotráfico. Al tiempo que sostuvo que jamás le "paró bola" a sus señalamientos.
Al ser cuestionado sobre las razones de esta muerte, Mulino aceptó que el asesinato del abogado fue "un poco extraño", pero dijo que no tiene una bola de cristal para saber el porqué de lo que pasó. Insistiendo que son los peritos quienes deben hacer los respectivos pronunciamientos.
Ante la misiva que le envió el jurista al presidente de la República, Ricardo Martinelli, pidiendo que detuviera la persecución en su contra, misma carta que señala al ministro como uno de sus fustigadores, el jefe del Mingob afirmó que "si él tuvo un problema conmigo, era suyo no mío".
Respecto a las declaraciones del ex alcalde, Juan Carlos Navarro, mencionó que con qué moral van a criticar, si ellos (gobierno anterior) son los responsables del abandono en que se encuentran los estamentos de seguridad.
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