Transcurridos cinco años de gobierno, los líderes de los diversos sindicatos y gremios que aglutinan a la clase obrera, magisterial y médica del país califican a Ernesto Pérez Balladares como desfavorable y desleal a los intereses de las clases populares.
Los grupos organizados concuerdan que la actitud y la política seguida por la pasada administración respondía a los intereses de la banca internacional, que impuso lineamientos para modificar las conquistas logradas a través de varias décadas.
Julia Suira, dirigente sindical de la industria textil, consideró que el gobierno de Ernesto Pérez Balladares no fue efectivo ni justo para con los trabajadores, más aun cuando los niveles de desempleo no disminuyeron como éste prometió en 1994.
Recordó que el desempleo provoca "graves" pro blemas educativos y de salud.
Para Suira, todo lo actuado por el exmandatario demostraba que como jefe de Estado no le interesaba estrechar lazos con la clase obrera, sino que se inclinó hacia los intereses de sus amistades o de la clase empresarial.
El distanciamiento entre el gobernante y la clase obrera también lo resaltó Xiomara Angulo, miembro de la Coordinadora Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO), para quien la administración de Pérez Balladares estuvo amparada bajo el paraguas de las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) y no le importó el costo social que los cambios implicarían.
Consideró entre 1994 y 1999 no se aprobó ninguna ley a favor de los trabajadores y que lo peor que se pudo legislar en este periodo fueron las reformas laborales y la creación de la Sala Quinta.
Entre tanto, Saúl Méndez, del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) fustigó al gobierno de Pérez Balladares y lo consideró como antipopular y antiobrero, al impulsar leyes que sólo beneficiaron a los empresarios, como quedó evidenciado con las reformas al Código de Trabajo.
Recordó que la lucha por evitar la aprobación de estas reformas provocó la muerte de por lo menos cuatro obreros y significó el arresto de unos 500.
"No recuerdo ni una ley que beneficie a los trabajadores", dijo Méndez, quien añadió que todas las normas que ejecutó el mandatario saliente perjudicó a los obreros y a empleados públicos en general.
Una posición similar sostuvo la Asociación de Médicos, Odontólogos y Afines de la Caja de Seguro Social (AMOACSS), afirmó Octavio Mena, quien consideró que el pasado gobierno cometió muchos errores al tratar de copiar una pauta foránea que según dijo, fracasó en casi todos los países donde se aplicó.
Precisó que el gobierno "jamas debió intentar privatizar" el modelo de atención en salud seguido por años en Panamá, pues el problema radica en que el pueblo no tendrá acceso a las atenciones que debe brindar el Estado.
Mena consideró que con el beneplácito de Pérez Balladares se aprobaron tres leyes perjudiciales para el país y en especial para el sector salud, como es la que crea el sistema de CONSALUD y la que aprueba el patronato del Hospital San Miguel Arcángel de San Miguelito.
Igualmente dijo que el gobierno que culminó anoche redujo el presupuesto para el sector salud. Explicó que ello influye notoriamente en la cadena laboral, pues sin una buena salud y demás condiciones es imposible mantener un buen nivel de rendimiento laboral.
El descuido del ahora ex mandatario en materia de salud preventiva acrecentó el número de afectados por enfermedades ya controladas, como el sarampión, dengue, el cólera y la viruela, sin contar el creciente número de afectados por el virus del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA), explicó el galeno.
Aunque reconoció que la Caja de Seguro Social se orienta hacia la atención primaria, lo que es positivo, considera que la atención hacia el sector no ha sido suficiente.
Afirmó que Pérez Balladares puede tener conocimientos en economía, pero no así en materia de salud pública.
Pese a sus comentarios, Mena reconoció que el pre sidente, que terminó ayer su mandato, se preocupó por mejorar el aspecto de la infraestructura de los complejos médicos, al igual que por la construcción de seis nuevos hospitales.
Sin embargo aclaró que ello no es suficiente para mejorar la calidad de la salud y del nivel de vida de los panameños, por lo que las sugerencias hechas a la CSS deben ser analizadas en concreto.
El galeno sostuvo que el impulso que dio el mandatario saliente a algunas leyes antipopulares son comprensibles porque respondía a intereses capitalistas.
OBREROS SUGIEREN
Julia Suira dijo que los trabajadores esperan que el gobierno de Mireya Moscoso revise las leyes aprobadas por el pasado gobierno y que el nuevo mi nistro de Trabajo, Joaquín José. Vallarino III, escuche el sentir de los líderes que representan a la clase trabajadora.
Dio a conocer que los obreros esperan que se cumpla la promesa electoral de no privatizar ni afectar a los ciudadanos en los servicios que ofrece el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y la Caja de Seguro Social (CSS).
Una sugerencia similar presentó Angulo, quien dijo que la clase obrera espera que el gobierno que toma po sesión hoy desconozca las imposiciones de las IFIs y que gobierne para la clase más necesitada.
Precisó que es imperativo que Moscoso mantenga las puertas abiertas a las peticiones, recomendaciones y sugerencias de los trabajadores organizados, para que no cometa el mismo error de su antecesor, quien "se hizo de oídos sordos".