AUTORIDADES han asegurado que en Panamá existe un mercado negro en expansión de compra y venta de cables desde hace varios años.
La acción atenta contra quienes reciben el servicio de telecomunicaciones, telefonía, electricidad y televisión pagada.
Por ello, se creó el Decreto Ejecutivo No. 74 del 27 de septiembre de 2006, con el fin de regular las actividades relacionadas con el ejercicio de compra y venta de cables, desechos de cobre, plomo, sus aleaciones y baterías de fuente de poder.
La norma señala que en cada operación se deberá llenar un formulario que especifique la naturaleza del objeto, el importe pagado, el nombre del vendedor, el domicilio y la firma.
Severino Mejía, viceministro de Gobierno y Justicia, expresó que con esta medida no se pretende acabar, ni perseguir a los dueños de los locales que cumplen con lo que establece la ley, por el contrario, "les va a permitir competir legalmente con cualquier otra empresa dedicada a estos menesteres".
Mejía destacó que se busca reducir este flagelo que no solamente afecta a las empresas, sino a toda la sociedad.
En el 2005, Cable & Wireless Panamá gastó más de B/.700 mil en reparación y reposición de tendidos telefónicos robados y este año, la cifra ya supera el millón de balboas, según reveló a Panamá América, Rogelio Kowaleski, vicepresidente de Seguridad de la Red de la empresa.
Las áreas más vulnerables son Panamá Este, en sectores como Pacora, Felipillo, Pedregal, Mañanitas y, en Panamá Oeste, La Chorrera y Capira, así como San Miguelito.
Sigue batalla contra robo de cables
Son muchos los ciudadanos de diversos sectores que terminan afectados por este delito