El mayor número de extranjeros que ingresó al país por los diferentes puntos de control migratorio proceden de Estados Unidos, que no aparece en la lista de naciones con riesgo de contraer la fiebre amarilla que divulgó recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este dato fue proporcionado por el Servicio Nacional de Migración y minimiza la advertencia de los representantes de la industria turística de que la exigencia de la vacuna podría afectar el ingreso de turistas al país.
El pasado jueves, la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón advirtió que la medida es inconsulta y puede perjudicar a 600 mil turistas que vienen al año a Panamá.
Según datos de esta agrupación, cada turista gasta en promedio mil 600 dólares en cuatro días que se quedan en el país, lo que representa unos 960 millones de dólares al año.
Las estadísticas del Servicio Nacional de Migración dan cuenta de que 159 mil personas procedentes de Estados Unidos ingresaron a Panamá en lo que va del 2008, seguido de Colombia con 135 mil entradas.
Las cifras también revelan que 82 mil personas llegaron al país procedentes de Venezuela que sí aparece en la lista de los países con riesgo de transmisión de fiebre amarilla.
Ante esta situación, los representantes de la industria turística pidieron a las autoridades sanitarias extender el plazo para exigir obligatoriamente la vacuna.
La medida es obligatoria desde el 1 de noviembre próximo y según la titular de Salud, Rosario Turner, se exigirá como requisito de viaje a menos que la OMS opte por sacar a Panamá de la lista de los países con riesgo de contraer esta enfermedad.
Precisamente, el Gobierno pidió que se revalúe esta decisión bajo el argumento de que en las últimas 3 décadas no se han dado casos de fiebre amarilla en Panamá.
El certificado de vacunación contra este mal empezará a ser válido 10 días después de su aplicación.