La presión y las amenazas que se daban en los tiempos de la Guardia Nacional, aún prevalecen contra quienes fungían como subalternos de militares y que ahora son los principales testigos de asesinatos y desapariciones, según la Fiscalía Itinerante para Investigaciones de Casos de Desaparecidos.
Algunos exfuncionarios de la institución armada han denunciado que están siendo amenazados.
Aseguran que exmilitares que fueron sus jefes hace 30 años, se han comunicado con ellos mediante una frase aterradora: "el que habla, paga".
De acuerdo con la fiscal que lleva los casos de desaparecidos durante el régimen militar, Janeth Robetto, quienes mantenían el poder en la Guardia Nacional todavía ejercen mucha coacción sobre quienes eran sus subalternos .
La funcionaria de instrucción dijo que una de las personas víctimas de estas amenazas llegó al Ministerio Público referida por un exmilitar que ya ha ido a declarar a su despacho.
"Nos sorprendió bastante que hubiese ese comentario de que quien habla, paga; aparentemente no era propio de él, sino de otras personas que se lo habían transmitido", explicó.
Se trata de exmilitares que saben de personas que fueron ejecutadas y la forma como se les eliminó, pues estaban presentes.
Silencian a testigos de desapariciones
La fiscalía desde su creación ha recibido declaraciones sustanciales de exmilitares que aseguran haber presenciado ejecuciones extrajudiciales.