Las investigaciones que lleva la Procuraduría General por la interceptación de 10 cuentas de correo electrónico del Ministerio de Seguridad se encuentran sin pistas ni sospechosos.
Fuentes allegadas a la averiguación indicaron que se pudo determinar que, efectivamente, estas cuentas de correo electrónico fueron violadas, pero como las mismas pertenecían a secretarías, técnicos y personal de finanzas de la institución ministerio, las cuentas no contenían información sensitiva.
A pesar de que no existen sospechosos hasta el momento se descartó la participación de funcionarios de la entidad, por lo que los investigadores y peritos informáticos continúan las diligencias para esclarecer de dónde provino la violación a estos correos electrónicos.
Se pudo conocer que el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, se apersonó en horas de la tarde de ayer al despacho del procurador José Ayú Prado para conocer de primera mano los avances de la investigación.
A principio del mes de julio, Mulino presentó esta denuncia ante el Ministerio Público tras haber detectado la incursión de piratas informáticos a la red de esta entidad.
Este es el segundo caso denunciado por parte de miembros del Órgano Ejecutivo.
El primero fue el del ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu.