La Alianza Nacional por la Vida (ANAVI), que reúne a organizaciones sindicales, estudiantiles y profesionales del país, se preparan para rechazar la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC), cuando en el mes de julio se realice en Panamá la tercera ronda de negociaciones de este acuerdo, informó ayer el presidente de la Pastoral Social Cáritas, Héctor Endara.
De acuerdo con Endara, la ANAVI realizó su segundo encuentro nacional el pasado sábado, en donde el tema de la firma de un TLC con EU y las reformas a la Constitución que se discuten en la Asamblea Legislativa, ocuparon un nivel de importancia entre las organizaciones participantes.
En este sentido, manifestó que las agrupaciones de la ANAVI discuten la agenda de resistencia, a partir de lo que va a ser la tercera ronda de negociaciones del TLC, que es rechazado por la organización porque se trata de una imposición norteamericana.
Precisó que ya para julio se tiene una agenda de trabajo, donde se está llamando a la población panameña para que exprese su rechazo al TLC por los diferentes medios de lucha pacífica existentes.
"Por el momento, vamos a pedir que se suspenda cualquier tipo de negociaciones para negociar Tratados de Libre Comercio", destacó.
Esta agenda, sostuvo, incluye una serie de concentraciones, vigilias y participar de las actividades que otros sectores están programando, como una gran caminata de rechazo a este TLC.
Endara manifestó que otro punto importante discutido en la asamblea de la ANAVI, es el rechazo a las reformas a la Constitución, que consideró como neoliberales, antidemocráticas y antipopulares.
Aseguró que con estas reformas se pretende engañar a la población aprovechando el momento más oscuro y de mayor indecisión como es el del cambio de Gobierno.
Agregó que los sólidos suspendidos son coloidales, como las bacterias y otros contaminantes orgánicos, los cuales por lo general no tienen peso suficiente para sedimentar; y sedimentables, que pueden ser removidos si se mantiene el líquido en reposo, por decantación o por flotación (ejemplo, grasas y aceites). Generalmente, estos últimos corresponden al 30% de los sólidos en las aguas residuales. "El tanque séptico tiene la función de permitir un suficiente reposo a las aguas residuales para eliminar los sólidos sedimentables", dijo.
El sistema completo de tratamiento de aguas residuales debe constar de un tanque séptico y de un sistema constituido por unas zanjas excavadas en el suelo para permitir el tratamiento y la infiltración de las aguas en el subsuelo y de un pozo de infiltración ("pozo ciego") para manejar los excesos de agua en ciertas horas del día, detalló.
"Si este sistema trabaja adecuadamente, no debe haber agua en la superficie del terreno que pueda afectar la salud de las personas", determinó Delgado.
Recomendó que es fundamental que el tanque séptico sea revisado periódicamente para extraer los lodos que se acumulan en el fondo o en su parte superior, pues esos sólidos pueden llenarlo y moverse hacia las zanjas y pueden obstruir los poros que permiten la infiltración de las aguas en el subsuelo, ocasionando desbordamientos.
Indicó que en el caso del tanque séptico que se hace para una vivienda, la limpieza puede hacerse cada dos años, en pequeñas instalaciones, como las escuelas, por lo menos una vez al año y en tanques comunales mínimo dos veces al año.