LA GENEROSIDAD es una cualidad que se manifiesta de muchas formas durante la época navideña, pero hay algunas personas que la demuestran todos los días.
Percivall Thornley, Eduardo Chase y Alfonso Aronategui, constituyen esa clase especial de panameños que tienden su mano a indigentes y desamparados, dándoles a diario un almuerzo.
Los tres son miembros del Centro Libertadores de la Fundación Dios Proveerá (Asambleas de Dios) ubicado en calle 29 y avenida México, donde en un horario de 12 mediodía a 2 de la tarde, las personas necesitadas pueden comer sin ningún costo.
"El Centro Libertadores es obra del pastor Tony García, quien no solamente lo concibió para dar alimento a las personas marginadas, sino también para darles alojamiento temporal", declaró Eduardo Chase al Panamá América.
El pasado 24 de diciembre, en vísperas de Navidad, prepararon una comida especial, en la que no faltó el jamón y otras delicias tradicionales.
Chase dijo que para los colaboradores del centro lo primordial es que nadie se vaya sin comer, por eso son los últimos en servirse y de ser necesario, se abstienen de ingerir alimento con tal de atender al necesitado.
Para Alfonso Aronategui, cocinar para la gente marginada sin recibir remuneración "es una muestra de fe y de amor al prójimo, conceptos cristianos que fortalecen el lado positivo del individuo".
El almuerzo que se ofrece en el Centro Libertadores es posible por las donaciones de personas generosas, pues no hay apoyo de empresas ni del Gobierno. En el centro no se cobra a nadie.
Maritza de Flores, colaboradora del centro, recordó que hace unas dos semanas realizaron una original manifestación en los predios de la Presidencia de la República, repartiendo comida con el propósito de solicitar apoyo para conseguir un nuevo local, ya que el área que ocupan está destinada a un próximo proyecto de construcción.
Sirviendo a los marginados
Un centro que preparó una cena navideña para los indigentes y adictos de la ciudad.