El sistema judicial puede colapsar debido a las dificultades que enfrenta como la carencia de recursos, exceso de expedientes, déficit de personal y las punas políticas entre el Ejecutivo y Legislativo por el nombramiento y ratificación de los magistrados, advirtió ayer el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Adán Arnulfo Arjona, en el Foro sobre la Administración de Justicia, auspiciado por El Panamá América.
Arjona hizo su presentación sobre el estado actual de la justicia ante un auditorio en el que participaron además, el ex magistrado de la Corte, Edgardo Molino Mola, el ex canciller José Raúl Mulino, el presidente del Colegio Nacional de Abogados, Carlos Vásquez, y los constitucionales Miguel Antonio Bernal y Humberto Ricord.
También intervinieron el presidente de la Cámara de Comercio, José Javier Rivera y el de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, John Bennett. De acuerdo con el magistrado, existen factores internos propios del Organo Judicial y otros externos y globales, ajenos a la institución, pero que inciden en ella, que han originado la situación en que se encuentra el sistema judicial.
Entre los factores internos, mencionó el déficit de habilidades y destrezas del personal, la falta de alfabetización tecnológica de éstos, sub utilización del recurso humano, inequidad salarial y la carencia de un sistema de méritos e incentivos a los funcionarios que cumplen.
En cuanto la administración de recursos, reveló que el Organo Judicial tiene un déficit de 1,139 funcionarios para colocar a niveles de eficiencia la entidad.
Destacó que existen otros factores externos, que inciden en la imagen y condición en que se encuentra el sistema como lo son: la insuficiencia presupuestaria, las medidas de contención del gasto público, las frecuentes reformas legislativas que desarrollan jurisdicciones, que no van aparejadas de los recursos necesarios para ponerlas en funcionamiento. Como ejemplo de ello, citó la Ley 40 de 1999, sobre régimen penal de los adolescentes.
En cuanto a la falta de recursos, Arjona denunció que "históricamente el Organo judicial nunca ha recibido recursos presupuestarios adecuados y suficientes para atender las necesidades crecientes en servicio de administración de justicia".
A pesar que el artículo 211 de la Constitución, asigna el 2% de los ingresos del Gobierno Central para el Organo Judicial y el Ministerio Público, "este porcentaje no alcanza para cubrir los déficits materiales y de recursos humanos que tiene de arrastres el Organo Judicial", advirtió.
Sobre la falta de recursos, el presidente de la Corte presentó al auditorio imágenes que demuestran las paupérrimas condiciones en que se encuentran juzgados y tribunales de La Chorrera, Penonomé y Panamá.
Precisó que esta falta de recursos no va acorde con la cantidad de expedientes que cada año ingresan al sistema, ya que en 1997 se reportaron 91,250 expedientes y para el 2001 la cifra ascendió a 106,711.
Manifestó que hay factores globales entramados en lo social, político y económico que también afectan a la institución, como lo son los altos niveles de conflictos políticos y sociales que se han traducido en un aumento desproporcionado de las causas judiciales que exceden con creces las posibilidades de atenderlas adecuadamente con los recursos existentes.
Arjona lamentó que la sociedad panameña no haya desarrollado aún hábitos sociales de conciliación de sus intereses y diferencias, lo que provoca que cualquier conflicto se "judicialice".
"Es necesario que la sociedad panameña tenga que hacer un esfuerzo para desarrollar medios alternos de solución de conflictos como el arbitraje, negociación, mediación para que los ciudadanos seriamente intenten solucionar sus diferencias en forma amigable y si no lo consiguen deben ir al sistema judicial", acotó
Destacó que entre los factores que afectan a la institución está la pugna política intensa entre los órganos Legislativo y Ejecutivo que se dan en ocasión de la elección y ratificación de los magistrados de la Corte Suprema.
Otro factor determinante sobre el cual el Organo judicial no tiene absolutamente control es el aumento explosivo de la delincuencia, dijo el magistrado, quien reveló que las cifras de homicidios indican que en 1999 se cometían un homicidio cada 104 horas, pero ahora se comete cada 73 horas un asesinato.
El presidente de la Corte, Adán Arnulfo Arjona, sostuvo que gran parte de la mala percepción pública que se tiene del Organo Judicial es porque la gente desconoce que existen áreas que no están bajo control de esa institución, como lo es el sistema penitenciario, el Ministerio Público, corregidores, jueces nocturnos, juzgados de tránsito, juntas de conciliación, entre otras.
"Ninguna de estas instituciones forma parte del Organo Judicial, sin embargo, produce mala percepción pública cualquier difusión que emane de estos organismos", advirtió.
Señaló que adelanta una transformación del sistema en tres áreas fundamentales como lo son lo institucional, legal y cultural. En lo institucional, apuntó que la reforma está destinada a determinar científicamente dónde ocurre el congestionamiento de los expedientes, estudio nunca antes realizado en la corporación.
Con respecto a lo legal destacó que se requieren modificaciones para "desjudicializar" los trámites no contenciosos, que probablemente no necesitan estar en la justicia, simplificar trámites procesales y el reforzamiento de medios alternos de solución de conflicto como el arbitraje, conciliación y negociación.
El magistrado dijo que es importante la participación ciudadana en todas estas reformas para que den los resultados esperados. En tanto, el ex magistrado Edgardo Molino Mola apoyó los señalamientos hechos por Arjona en el sentido de la falta de personal y recursos. Molino Mola indicó que el Organo Judicial requiere de B/.60 millones para funcionar, sin embargo, sólo le destinan B/.30 millones.
Denunció que Panamá es la cenicienta en materia de justicia en el área centroamericana. No obstante, criticó aspectos que desacreditan al Organo Judicial como lo ha sido la elección de los magistrados por influencias políticas. El ex magistrado señaló que hay que cambiar el sistema para elegir a los magistrados de la Corte.
Por su parte, el ex canciller José Raúl Mulino apoyó la advertencia señalada por Arjona en el foro en el sentido de que estamos ante el agotamiento del sistema judicial si no se adoptan medidas para salvarlo. Mulino propuso la creación de instancias judiciales que puedan ayudar a agilizar los expedientes y mejorar la eficiencia.
Por su parte, Humberto Ricord, destacado constitucionalista del país, apuntó que un factor que afecta la imagen de la Corte es la politización del sistema con el nombramiento de políticos como magistrados de esa corporación.
"No es posible que entren a la Corte en un bolsillo con el nombramiento y en el otro la renuncia al partido político", advirtió el constitucionalista. Miguel Antonio Bernal sugirió que hay que erradicar la ausencia de voluntad política que ha existido siempre para no otorgarle recursos al Organo Judicial con la finalidad de mejorar el sistema.
En tanto, el abogado litigante Silvio Guerra, manifestó que la independencia judicial es la clave para mejorar la administración de justicia. Guerra acotó la importancia de atender con responsabilidad la mora judicial al tiempo que elogió las reformas que en ese sentido adelanta el presidente de la Corte dentro de la corporación.
Carlos Vásquez Reyes, presidente del CNA, destacó que Arjona ha sacado a la palestra pública temas que antes eran un tabú en la administración de justicia.
Vásquez Reyes también elogió la reactivación del Consejo Judicial por iniciativa de Arjona, lo que permite que las instancias involucradas en el sector de la justicia discutan sobre sus errores y formas de mejorar.
Mientras que el presidente de la Cámara de Comercio, José Rivera lamentó que las transformaciones que lleva a cabo Arjona en la Corte sean "solitarias" y no reciban el apoyo del cuerpo entero de la corporación "Pareciera que el presidente de la Corte se ha quedado solo en los aspectos y lucha por mejorar el sistema", denunció.
John Bennett, presidente de APEDE, advirtió que el sistema judicial se ha quedado desfasado, igual que otros existentes en el país, por lo que sugirió que hay que romper esquemas para mejorar, sino el país se va a encargar de hacerlo.
Por último, el director de El Panamá América, Octavio Amat cerró el foro y señaló que el evento es un aporte del diario que va más allá de su función de informar y criticar para generar el diálogo y la solución a los problemas nacionales.
Sistema judicial podría colapsar
Los casos que atiende el Organo Judicial han aumentado considerablemente.