Las proyecciones indican que para el año 2030 se necesitará en Panamá un sistema de transporte urbano masivo que tenga capacidad para 20,000 personas por dirección por hora (ppdph). Hoy se mueven de 12 mil a 14 mil ppdph.
Actualmente el sistema remunerado de transporte de personas tiene 1 millón 600 mil usuarios con una tasa de crecimiento anual de 2.5% (40 mil usuarios se agregan cada año). Es decir, para el 2030 serían 880 mil usuarios más.
La Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) indica que el sistema que se implemente en Panamá no podrá ser un sistema único, porque si se trata de un monorriel, tren ligero o hasta un metro deberá contar con otros subsistemas o rutas alimentadoras, para hacer de este un sistema integrado (tronco-alimentador).
Si se tratara de un monorriel el que recorriera la vía Transístmica desde la entrada de San Isidro (San Miguelito) hasta la Universidad de Panamá (en el centro de la ciudad), los usuarios no tomarían directamente este sistema, sino que para llegar hasta él, por ejemplo, si se movilizan desde Chilibre, tendrían que tomar un autobús (ruta alimentadora) desde este punto hasta donde parte o exista un estación para abordar el monorriel.
Es por ello que la SPIA advierte que implementar un solo sistema (sistema articulado de buses, el tren ligero y monorriel) no es la solución final al problema del transporte y sugiere lo que ellos denominan como un Sistema Integrado y Tecnología de Transporte Urbano Masivo (sistema tronco-alimentador).
En Panamá se han hecho estudios para que se aplique desde el sistema articulado de buses, hasta el tren ligero o el monorriel.
Estos estudios se han hecho con base en las experiencias en otros países, basándose en diseños y planos preliminares.
Así, se han definido dos rutas donde urge establecer rápidamente un sistema pero que sea integrado.
Según explicó Ulises Lay, ingeniero vial de la SPIA, estos sistemas tendrían que ubicarse en las rutas que van desde San Isidro, Transístmica, Vía España y desde Pedregal, Vía Domingo Díaz hasta la vía Ricardo J. Alfaro (rutas troncales).
Sin embargo, no hay que perder de vista que los puntos críticos del flujo vehicular son más.
Hasta la fecha se ubican en Calle 50 entre Avenida Justo Arosemena y Vía Brasil; Avenida Balboa desde la calle 3 de Noviembre hasta Paitilla; Vía España en su totalidad; Vía Israel desde Paitilla hasta el Colegio IJA; Transístmica desde el paso elevado de la Cervecería Nacional hasta San Miguelito; Vía Brasil desde Vía España hasta Vía Israel y la Vía Ricardo J. Alfaro y la Avenida Domingo Díaz.
Cuánto nos costaría
Para que un sistema de transporte masivo sea eficiente se necesita integrar varios elementos como el diseño y planos de construcción de las rutas (ampliaciones de vías de ser necesarias), estructurar el cobro o pago del pasaje y diseñar el sistema de rutas.
La SPIA también considera necesario implementar el servicio de líneas alimentadoras (subsistemas) a las troncales (sistema principal), establecer un pago único o con pequeños incrementos en todas las rutas y que se cuente con un solo operador por cada sistema.
Pero además de considerar estos detalles y al revisar los costos salta a la vista los millones de dólares que hay que invertir.
Por ejemplo, para que se instale un monorriel, que son vehículos eléctricos que cuelgan o corren sobre viga elevada, se tendría que hacer una inversión de 34 millones de dólares por kilómetro (vea la infografía).
Sin embargo, si a usted le encantaría viajar en un tren ligero (LRT), que es un tranvía de varios vagones en superficie separada de autos, el costo sería de 30 millones por kilómetro.
Aunque estos costos están referidos al año 2002, la implementación de un Bus Ligero -Buses de alta capacidad en superficie, separado de autos- es de 15 millones por kilómetro.
Pero soñar no cuesta nada: construir un Metro bajo superficie costaría 70 millones por kilómetro, pero se recomienda que el Metro se use en una etapa posterior a los otros sistemas mencionados anteriormente.
Lo que tenemos
Actualmente no contamos con ningún sistema. Quienes movilizan a los usuarios son los "diablos rojos".
Esta es una flota de buses -cerca de 1,500- que ofrecen el servicio de transporte remunerado de personas en la ciudad de Panamá y se compone de vehículos con más de 15 años de uso y con tecnología obsoleta.
Sí, los "diablos rojos", que transportan diariamente sólo 500 mil usuarios de los 1 millón 600 mil que necesitan movilizarse en la ciudad, son buses escolares que fueron comprados en subastas en Estados Unidos a un precio que oscila entre los 5 mil y 6 mil dólares.
Pero antes de llegar a las calles, estos vehículos escolares sufren transformaciones, ya que se les cambia el motor, se eleva su altura, se aumenta su capacidad de pasajeros -que aumenta de 45 a 65- y hasta son decorados a gusto del dueño, para lo cual se invierte sólo en pintura hasta 3 mil dólares.
Este sistema, implementado desde la década del 70, se basa en el cobro individual, a cuenta diaria, con poco y hasta sin mantenimiento, con una administración tipo cooperativa o piquera y tiene como conductores a muchos individuos sin educación ni profesionalismo en la operación de los vehículos.