En el caso de Endara, se trató de un presidente que no tenía un partido y que quería tener un partido, como efectivamente logró inscribirlo en ese momento. En el fondo, esa fue una motivación importante para sacarnos del Gobierno: el espacio político para inscribir a su partido.
Ahora se trata de un hombre que tiene un partido político que quiere, en el proceso, deshacerse de cualquier contendor, de cualquier otra corriente política.
En definitiva, habría que reflexionar con las historias que ha habido de las alianzas, porque la de 1989 no se hizo para repartirse el poder; se hizo para acabar con una dictadura. La del 2009 se hizo con el propósito de llegar al poder, porque no creo que había una agenda clara entre Cambio Democrático y el Partido Panameñista.
Obviamente, también influyó la personalidad de Martinelli, que tiene una personalidad autoritaria, un hombre arrogante y que tiene la intención de perpetuarse en el poder.
No importa lo que él esté diciendo, que no le interesa quedarse allí, que él se va; está intentando por diferentes vías la reelección o la segunda vuelta, con lo que él cree que va a poder dejar a alguien que le cubra las espaldas, porque de otra manera no se explican las barbaridades que se están haciendo y que se han hecho en estos dos años.
Varela no puede asistir al Gabinete porque se va a exponer a toda clase de humillaciones. No creo que él debe tolerar más irrespeto de lo que ya lo han irrespetado.