El Segundo Tribunal de Justicia concedió un sobreseimiento a favor de indígena Benildo Chocho Conquista señalado como presunto colaborador de los insurgentes que atacaron el 15 de octubre del 2,000 la población de Nazaret, Darién.
Sin embargo, el tribunal mantuvo los cargos contra Daniel Tovar Menpaquito también señalado como otro de los supuesto colaboradores de los insurgentes, que en la madrugada de ese día lanzaron un ataque con morteros y armas pesadas contra la comunidad de Nazaret en donde perdió la vida la menor María Mecha Bacorizo.
Dentro de estas investigaciones, la Fiscalía Superior Especial formuló cargos por los delitos de asociación ilícita para delinquir, posesión de armas de guerra, contra la vida y lesiones personales contra los sindicados.
En el ataque contra el poblado de Nazaret resultaron heridos y afectados Luis Menchaca Tócamo, Luis Dogirama, Ubaldo Menchaca Tócamo, Martiza Zanapi Quintana y Manuel Dogirama quienes se encontraban en el interior de algunos ranchos en donde hicieron blanco los proyectiles.
De acuerdo con los reportes recabados por la fiscalía, la incursión se produjo a eso de la 12:08 a.m. del 15 de octubre del 2,000, cuando un grupo de 60 insurgentes abrió fuego contra la población de Nazaret con morteros, ametralladoras y granadas de fragmentación, cuyas esquirlas provocaron la muerte de la niña María Mecha.
En el enfrentamiento -que se extendió por espacio de dos horas- las unidades policiales respondieron el fuego, pero los agentes Ariel Moreno, Roman Millar y Celso Cedeño resultaron heridos, al igual que nueve moradores del lugar.
Trascendió que durante el enfrentamiento los insurgentes emplazaron una ametralladora M-60 en el centro de Nazaret desde donde disparaban a mansalva contra la población civil.
Se informó que durante el enfrentamiento por los menos seis insurgentes, entre ellos, el comandante de la incursión resultaron heridos y se presume que otros seis pudieron haber muerto.
A raíz del enfretamiento en la región fronteriza se ordenó redoblar la vigilancia en los poblados de Tigre, Villanueva y El Común, todos aledañas a Nazareth, en donde se aumentó el número de unidades policiales a 20.
En esa ocasión la policía calificó como un "asesinato" la acción de los hombres armados contra la población civil y se aseguró que sus hombres estaban en capacidad de repelerlos nuevamente.