Docentes y estudiantes de la Universidad de Panamá (UP) pidieron ayer al rector Gustavo García de Paredes acabar con los nombramientos políticos en la institución y con la "gavilla indeseable" de funcionarios que están detrás de él y que le hacen un gran daño a la entidad.
Según el secretario general de la Asociación de Profesores de la Universidad de Panamá (APUDEP), José del Rosario Garrido, más que aplicar medidas contra los docentes para supuestamente reducir el déficit financiero de la entidad, hay que acabar con este tipo de nombramientos políticos.
Sostuvo que es conocido que las autoridades universitarias, el rector y los decanos no son electos por su estatura académica, sino por el voto popular.
Es decir, explicó, al momento de la elección algunos votan para que el rector electo los pueda poner en un buen puesto.
"Esto ha sido con todos los rectores, esto es politiquería y los profesores serios estamos asqueados de esa politiquería. Nosotros queremos que prevalezca la academia y que reine el intelecto, los más preparados y calificados", indicó.
Manifestó que en estos momentos en la UP no reinan los más calificados. "Reinan los políticos, la gente votó por su político y son ellos los que tienen los puestos", destacó.
Indicó que es conocido que en la UP hay una cúpula de estudiantes que anda detrás de los puestos y las prebendas como también existe un grupo de profesores que andan en eso.
"Esos son los dueños de la entidad y los que tienen poder en la universidad", manifestó. Sostuvo que si el rector no tuviera a su lado ese poco de elementos que son indeseables, fuera uno de los mejores rectores de la historia. "Lo que pasa es que al lado tiene la gavilla y la gente esa que precisamente no son los mejores".
Para Jorge González, dirigente del Bloque Popular Universitario (BPU), la planilla de la universidad está demasiado abultada, producto del clientelismo político y que por otra parte el presupuesto que le da el Gobierno central a la educación pública superior, es muy limitado.
"Allí es donde realmente debe resolverse el problema de fondo de la institución, atacando por una parte el apoyo económico del Estado a la universidad y haciendo una planificación de cómo se gastan y se usan los recursos en la institución", señaló.
Manifestó que las medidas anunciadas y aplicadas por el rector Gustavo García de Paredes, para reducir el déficit que afronta la entidad, buscan aparentemente promover un saneamiento de las finanzas, sin embargo, hay vestigios de politiquería en el nombramiento de personas en la universidad y que no responden a un criterio científico.
"En consecuencia, pensamos que tiene que darse una discusión amplia de los gastos de la universidad y proponemos que se congele cualquier tipo de nombramiento administrativo por uno a dos años, de manera que la universidad pueda afrontar esta crisis", destacó.