El director de la Policía de Nicaragua, Edwin Cordero Ardila, aseguró que el empresario Oris Zoller debe ser detenido por su vinculación con el trasiego de 3,000 fusiles AK-47 hacia las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y admitió que las autoridades de su país pecaron de exceso de confianza al no verificar la operación.
Cordero Ardila, quien participa de la X Reunión Ordinaria de la Comisión de Jefes de Policía de Centroamérica y el Caribe que se desarrolla aquí, sostuvo que Panamá nunca fue notificado de la transacción que se realizó con la empresa GIRSA.
Alegó que Oris Zoller se aprovechó de la confianza existente por parte de la Policía Nacional nicaragüense, debido a que se habían realizado transacciones desde el año de 1996, sin que hubiese surgido ningún tipo de dificultad.
A raíz de este escándalo, la Policía Nacional de Nicaragua cortó cualquier vínculo con la empresa Girsa y aseguró que si Oris Zoller llega a poner un pie en territorio nicaragüense, será inmediatamente detenido por su participación en el tráfico de las 3,000 AK-47.
Explicó que Girsa contaba con el aval de la embajada norteamericana en Nicaragua y que ese fue otro factor determinante en la confianza que la policía nicaragüense le tenía a esa empresa, pero estimó que esto no es excusa para lo sucedido.
El jefe de la Policía nicaragüense dijo que es necesaria la apertura de una investigación contra Oris Zoller en Guatemala, para que responda sobre cómo se realizó el trasiego de las armas hacia los paramilitares colombianos.
Cordero Ardila criticó el informe realizado por la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la operación de tráfico de armas, debido a que a su juicio existen muchas inconsistencias sobre cómo sucedieron los hechos.