El Juzgado Octavo Penal solicitó la extradición a México del presunto narcotraficante Luis Hermida Madrid, acusado de ser miembro de una filial del Cartel de Cali que operaba en Colombia, Panamá, Nicaragua y Honduras, y a la que se vincula al coronel hondureño Wilfredo Leva Cabrera.
La extradición se formalizó luego que el juzgado decidiera abrir causa criminal contra Hermida Madrid y otro grupo de presuntos narcotraficantes que operaban en Centroamérica y que enviaban los cargamentos de droga hacia Estados Unidos.
A esta red se vincula al colombiano Gerardo Alvarez Ribero, quien mantenía pasaporte y cédula panameños y una serie de actividades comerciales con un grupo de personas que también se encuentra bajo investigación.
A la red también se le investiga por una serie de asesinatos cometidos en Honduras contra un grupo de personas que supuestamente colaboraban con ésta y luego ejecutaron un tumbe de drogas en 1998.
El coronel Leva Cabrera fue detenido en Honduras y las autoridades de ese país prestaron su colaboración a la Fiscalía de Drogas para desmantelar la red que tenía células en todos los países de Centroamérica.
Trascendió que a los detenidos se les decomisó una gran cantidad de documentos falsos que les permitían moverse libremente por toda la región y efectuar sus transacciones como respetables hombres de negocios.
Este es el segundo proceso de extradición solicitado por Panamá a las autoridades mexicanas, ya que el pasado año se solicitó el traslado de la panameña Benigna Walter, acusada de pertenecer a una organización dedicada al narcotráfico y lavado de dinero.
El gobierno mexicano accedió a la extradición de Walter, pero aún ésta no se ha hecho efectiva por parte de las autoridades de ese país. La organización de Walter introducía grandes cantidades de dinero proveniente del narcotráfico, a Panamá, en vuelos comerciales y mediante la contratación de "mulas".