La Fiscalía Primera de Circuito solicitó la inspección de las 311 piezas de oro y cerámica hurtadas del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, por parte de arqueólogos especializados para determinar su autenticidad y desestimar que se trata de réplicas.
La petición de la fiscalía se fundamenta en el cumplimiento de una ampliación de las sumarias ordenada por el Juzgado Séptimo de Circuito.
Dentro de la ampliación también se ha solicitado establecer el costo real de las piezas que fueron hurtadas y establecer si pudieron haber sido sustituidas.
En la audiencia preliminar en el Juzgado Séptimo las partes solicitaron al juez que se estableciera la autenticidad de las piezas hurtadas, ya que según algunos testimonios en el museo existían algunas réplicas.
A la vez se ordenó tomar declaración jurada al actual director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Pablo Barrios, a su ex director Rafael Ruiloba y al director de Patrimonio Histórico, Carlos Fitzgerald.
También se pidió que el abogado Rogelio Cruz revela la identidad de la persona que le entregó una de las piezas sustraídas y que fuera devuelta posteriormente.
En enero del 2003, fueron sacadas del Museo Reina Torres de Araúz, piezas de gran valía, las que pretendían vender en el mercado negro local.