Un grupo de 200 reos extranjeros que se encuentra en huelga de hambre, solicitó ayer la intervención de la presidenta Mireya Moscoso para que se les conceda el beneficio de culminar el cumplimiento de las condenas en sus países de origen.
Los detenidos, en su mayoría colombianos que se encuentran en diversos centros penitenciarios, remitieron una carta a Moscoso en donde le solicitan perdón y expresan su arrepentimiento por haber usado el territorio panameño para cometer hechos ilícitos.
A su vez, lamentaron que el sistema penitenciario panameño no permita la posibilidad para los reclusos de redimir parte de la pena mediante el trabajo, estudio y otras actividades. A juicio de los reclusos sólo la presidenta Mireya Moscoso y el ministro de Gobierno y Justicia, Arnulfo Escalona, tienen la facultad de ordenar el traslado de quienes han cumplido las dos terceras partes de sus condenas a sus países.
Durante las diligencias de ayer en los dos centros penitenciarios, la Defensoría constató que los despachos de las máximas autoridades de estos reclusorios y del sistema penitenciario son atendidos por personal encargado sin ningún poder de decisión, lo que ha empeorado la situación existente.