El Movimiento de la Juventud Popular Revolucionaria rechazó la represión por parte del Ministerio de Educación contra el movimiento estudiantil institutor.
El dirigente estudiantil, Luis Carlos Flores, solicitó a las autoridades educativas respeto al derecho de libre organización contemplado en el Decreto 135.
Manifestó que existe una práctica constante del Estado en sancionar a la dirigencia estudiantil por expresar su opinión particular de cara a la realidad nacional.
A su juicio esta situación es una violación de la carta de los derechos de la niñez y de la juventud de las Organización de la Naciones Unidas, de la cual Panamá es signataria. Flores dijo que se seguirán las protestas pacíficas.