Ante el engaño, persecución, intimidación y la falta de democracia por directivos del Partido Solidaridad, un grupo de convencionales y ex candidatos a puestos de elección popular por este colectivo decidió integrar el Movimiento de Unidad Solidaria Anticorrupción (MUSA).
Orlando Erasmo Sánchez, dirigente de este movimiento, denunció que existe "despilfarro del millonario subsidio electoral" que recibe el partido, toda vez que los directivos no han aclarado cómo utilizaron esos fondos.
Por esta situación, el MUSA exigió la convocatoria de una Convención Nacional Extraordinaria para reformar los estatutos del partido y luchar contra la corrupción.
Sánchez advirtió que los directivos utilizaron al candidato Guillermo Endara sólo para producir un resultado electoral y un gran subsidio.
También denunciaron que los candidatos a puestos de elección fueron impuestos.
Todas estas denuncias y acusaciones fueron negadas por el diputado y vicepresidente de Solidaridad, Abraham Martínez.
Cifras del Tribunal Electoral (TE) revelan que después de las pasadas elecciones, más de seis mil miembros de Solidaridad han renunciado en rechazo a la actual cúpula.