El magistrado del Tribunal Electoral y aspirante al cargo de magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Gerardo Solís, resto importancia a las declaraciones del ex contralor de la República Alvin Weeden, quien señaló que éste no reúne los requisitos establecidos en el Código Judicial.
A su salida de la entrevista con la comisión evaluadora, Solís, manifestó que Weeden no presentó ninguna prueba consecuentes a sus declaraciones.
Solís aseguró que como funcionario público se ha desempeñado con lealtad y que nunca hizo nada que violentara los derechos de nadie, "trate a todas las personas con la moral y dignidad que se merecen".
El magistrado agregó que no considera al ex contralor su enemigo, todo lo contrario respeta el derecho que tiene a pensar y decir lo que quiera.
"Nadie debe tener miedo de ir preso por su lengua" dijo Solís, resaltando que en su caso su lengua está conectada a su cerebro, "Yo no habló hasta después de pasar un proceso de razonamiento.
"Uno escoge a sus enemigos, y yo no acepto a Alvin Weeden como mi enemigo" recalcó Solís.
Weeden por su parte, insiste en que Solís destruyó destruyó las partidas discrecionales del ex presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares.