El doctor dijo que la falta de desarrollo de la paciente obedece a que tiene “un problema en el cerebro, ella tiene la llamada silla turca parcialmente vacía”. Esta es la estructura ósea que protege a la hipófisis y está localizada debajo de cerebro.
Además, tiene problemas con la hormona tiroidea, las conocidas T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina), indicó.
El médico habló de la necesidad de que la niña reciba el tratamiento de hormona de crecimiento exógeno, el cual se da por kilo de peso.
Sobre las causas de este padecimiento manifestó que puede ser congénito o adquirido. Lo segundo puede ocurrir cuando se reciben radiaciones, por tumores, y estas afectan la hipófisis o cuando en la pubertad disminuye la secreción de la hormona del crecimiento.
También, hay casos que se dan al momento del nacimiento, cuando se da un parto sacro (el niño viene de nalgas).
Los motivos que llevaron a padecer a Johana de este problema se desconocen.
La lucha de Grimaldo frente a este problema es tenaz y la inició en 1982, cuando por primera vez se presentó ante la junta directiva de la CSS para explicar la importancia de adquirir la hormona del crecimiento, pero debido al costo, sus peticiones no han tenido respuesta.
Uno de sus sueños es que en Panamá se cree la Clínica de Crecimiento; sin embargo, esta necesidad no se ha concretado.