Nación

Solo el 40% de las escuelas del país está en buen estado

El Meduca adelanta una serie de estudios de las estructuras a través de escáneres para tener una radiografía de los diferentes planteles públicos. Desde 2011, una inversión de 175 mil dólares ha servido para conocer la condición de apenas siete escuelas. ‘Mal estado’, el fantasma de cada año.


Irma Rodríguez Reyes (irodriguez@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Pruebas

  • Cada examen en una escuela cuesta 25 mil dólares.
  • Han finalizado siete estudios en escuelas. Entre estas el Instituto América y el Instituto José Dolores Moscote.
  • Capacidad
  • Los estudios hechos a través de escáneres y rayos X revelan la capacidad de las estructuras. Se define si hay daño en material.

Arreglos

  • 23 millones de dólares es el fondo disponible para realizar reparaciones este año.
  • 40 escuelas tendrán la construcción de laboratorios y salones durante el año 2013.

Por años, el mal estado de las escuelas ha acaparado la atención nacional con cada comienzo del año lectivo.

En esta ocasión no es la excepción. Ya se ha conocido de la clausura de unos diez centros educativos por considerarlos inseguros para estudiantes y docentes.

La situación es más alarmante si se toma en cuenta que de los 3 mil 200 planteles educativos públicos ubicados a nivel nacional, el 60% tiene algún tipo de problema estructural; mientras que el otro 40%, unas mil 280 escuelas, puede decirse que están en buen estado, información que fue confirmada por María Pineda, directora nacional de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Educación (Meduca).

Pese a la realidad de los planteles, especialistas describen que el asunto es complejo para el Estado, debido a que la reparación de las escuelas, más que el mantenimiento periódico, encierra altos montos de inversión en tecnología.

 

Desde 2011, un estudio a través de escáner ha sido la clave para conocer lo que se puede mantener en pie en siete escuelas del país.

El Instituto José Dolores Moscote es uno de los siete colegios a los cuales, literalmente, se le ha hecho una radiografía.

A este reconocido centro educativo ubicado en Río Abajo, con más de 50 años de construcción, no ha quedado de otra que demolerle tres pabellones después de ver los resultados.

 

Pineda afirma que, por cada estudio, la institución invirtió 25 mil dólares para la contratación de los servicios de consultoría especializada de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y de la empresa Franco y Asociados.

“Antes de tomar una decisión, estamos tomando correctivos en cuanto al análisis de las losas. Se escanea, se observa con rayos X para ver la condición de la misma”, menciona Pineda.

En el Instituto América, en donde también se hizo un estudio de losas, se determinó que algunas no mantienen la capacidad para soportar la actividad estudiantil, sino que solo servirían para ser utilizadas como áreas administrativas.

 

Aparte de la inversión, los exámenes a las estructuras requieren de tiempo, aparatos y un equipo de personas especializadas, podría decirse que son los recursos que más cuestan al final porque debido a que son escasos, no puede hacerse una revisión simultánea.

El director del Centro Experimental de Ingeniería de la UTP, Ramiro Vargas, manifiesta que “dependiendo del tamaño de la estructura de la escuela, el trabajo de evaluación patológica puede demorar de tres a seis meses”.

Vargas manifiesta que son ensayos “no destructivos” del concreto donde además se utilizan aparatos que buscan las propiedades mecánicas y químicas de los componentes de las estructuras.

De acuerdo con el arquitecto José Batista, expresidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), con estos estudios se verifica el concreto y también la condición del acero.

La tarea de hacer radiografías y conocer cuánta inversión de mejoría requiere una escuela llevaría muchos años, según lo informa Pineda.

Los inconvenientes por el tiempo, dinero y mano de obra especializada para realizar los estudios son un detalle. Para hacer frente a la seguridad en centros educativos también consideran otro factor de riesgo: la fiscalización.

La titular de Educación, Lucy Molinar, reconoce que lleva un ritmo de trabajo para estas reparaciones adecuado a lo que pueden fiscalizar. “No podemos ir más rápido de lo que podemos fiscalizar”.

Hace falta inspeccionar obras hechas por padres de familia

A ciegas de las autoridades, en áreas de difícil acceso o en la propia ciudad, las construcciones no oficiales también se convierten en una amenaza, y así quedó evidenciado el año pasado, cuando un muro hecho sin permiso y por colaboración de padres de familia provocó la muerte de una estudiante de primaria.

A pesar de que el año pasado después de aquella tragedia, el Meduca envió una circular en la que ordenaba que por muy pequeña que sea una obra, debe estar firmada por una persona idónea y llevar su respectiva evaluación, la directora de Ingeniería reconoce que las fiscalizaciones de obras todavía son el “talón de Aquiles” para la seguridad.

Relata que a escuelas de la cordillera central en Coclé solo han tenido acceso por aire, por la lejanía y la falta de carreteras.

En el caso de escuelas de las comarcas, comenta que en algunos casos ocurren migraciones, es decir, “cambian de un lugar a otro dejando las estructuras”.

El expresidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) recomienda que en cualquier obra deben seguirse los protocolos.

“Ningún padre de familia de alguna región tiene la escuela a su libre albedrío. En esa escuela mínimo hay una maestra. Y si la escuela es un poco más grande ya tiene un director, entonces creo que lo importante es que el Meduca tenga un protocolo para cualquier trabajo que se vaya hacer”, expresa Batista y recalca que es un pronunciamiento que hizo la SPIA el año pasado, cuando ocurrió el accidente en la escuela El Japón de Betania.

Según el arquitecto, lo que está en juego con este tipo de construcciones no aprobadas no solo son los protocolos, sino la propia ley que regula el ejercicio de la ingeniería y la arquitectura en Panamá.

La Ley 15 de 26 de enero de 1959 establece en su noveno artículo que toda obra de ingeniería o arquitectura que se ejecute en el país deberá estar bajo la responsabilidad técnica de un ingeniero o arquitecto “idóneo”.

Por el momento, el Departamento de Ingeniería del Meduca está en espera de cuatro estudios más.

Entre otros factores que buscan los exámenes, Vargas, director del Centro Experimental de Ingeniería, describe que se hacen pruebas de PH y potencial de corrosión de los materiales.

En síntesis, según Vargas, “se busca hacer un diagnóstico de la condición estructural, ante la demanda exigida por los reglamentos y códigos de diseño vigentes”.

Aunque todavía no hay una cifra exacta de los estudios por hacer, según la directora de Ingeniería, cada uno de estos estudios será solicitado conforme avance el plan de intervención en los centros que así lo requieran.

Para este año, los fondos disponibles para correr con inversiones, entre estos los de otros posibles estudios, son de 23 millones de dólares. También se prevé la construcción de laboratorios, salones y escuelas. “Son cuarenta escuelas en las que se va a construir de 2 a 3 laboratorios”, señala.

La directora del Departamento de Ingeniería asegura que otros rubros de reparaciones que ocuparán el servicio de esta dirección este año serán las compras para obras menores en aproximadamente 900 escuelas a nivel nacional.

Condición

Estado de las escuelas

100% Planteles

El Departamento de Ingeniería indica que hay 3,200 escuelas en total en el país.

60% Deficientes

Unas 1,920 escuelas del país están consideradas con problemas.

40% Buenas

Las otras 1,280 escuelas están en buen estado, según el Meduca.

Mejoras. El Departamento de Ingeniería y Arquitectura del Ministerio de Educación estima que apenas un 40% de las escuelas está en buenas condiciones.


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864658
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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