El cliché de que "la suerte es loca y a cualquiera le toca" se aplica hasta para comprar un pedazo de billete o chance de la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) sin que el dependiente condicione la venta a un One-Two o a un número alto.
La práctica a la vista de las autoridades pasa inadvertida, pero en los compradores es una tendencia desleal que en vez de atraer el consumo los ahuyenta.
"Es inaceptable que ninguno de los directores de la Lotería le hallan puesto un hasta aquí a esa actividad que a todas luces es desleal", son algunos de los reclamos entre los consumidores de chances y billetes.
Cuentan que hace un par de años la insistencia de la ilegalidad por parte de los billeteros en complicidad de los autoridades hace creer que la práctica es legal.
A través de Relaciones Públicas, Panamá América intentó conocer la versión del director encargado de la LNB, Efraín Medina, sobre la queja de los compradores pero no hubo respuesta.
Mientras que Oscar García director de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) se refirió a la firma de un acuerdo frustrado entre la institución y la LNB para acabar con la práctica que no funcionó.
"A pesar de que la Acodeco levantó muchas actas con anomalias por la venta de chanses casados , incluso con riesgo de agresiones físicas para nuestros funcionarios, la LNB no impuso las sanciones correspondientes por lo que el acuerdo era totalmente inefectivo", contó García.
No podemos resolver el tema al no ser los reguladores de la venta condicionada, agregó.
Las sanciones por la venta de chances casados están sujetas a la Ley 25 de 1914, que da competencia a las corregidurías y municipios la imposición de multas.