Calzoncillos, pañales, toallas sanitarias y latas son algunas de las "sorpresas" con las que se ha encontrado el personal que lleva a cabo las labores de mantenimiento de los tragantes.
Según la División Metrovial del Ministerio de Obras Públicas (MOP), lo más curioso que se ha encontrado en estas labores fue un televisor en la boca de un tragante en la avenida Nacional.
¿Cómo llegó allí ese artefacto? es la pregunta que todavía se hacen las cuadrillas de mantenimiento.
Los desechos de las construcciones son otro dolor de cabeza para quienes realizan estas funciones.
Los sedimentos de concreto y arena que van a parar a las tuberías contribuyen a que los sistemas no puedan funcionar adecuadamente, causando por ende inundaciones.
Para el Departamento de Aguas Servidas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), en el distrito capital existen al menos unos cinco puntos críticos donde frecuentemente ocurren desbordamiento de aguas servidas.
Félix Armando Quiroz, ingeniero del Departamento de Aguas Servidas del IDAAN, manifestó que estos lugares son Chanis, Marbella, Juan Díaz, Ciudad Radial y Pedregal.
Explica que allí es necesario intervenir al menos cada dos semanas para limpiar las tuberías y prevenir que las aguas servidas salgan a flote.
En los otros lugares que no son considerados críticos, se interviene cada mes y medio.
Quiroz señaló que las cuadrillas actúan muchas veces cuando se reciben los reportes de las personas al desbordarse las aguas servidas.
Pero, es evidente que no hay participación de la comunidad y no se toma conciencia de que el desbordamiento es una de las consecuencias de arrojar desperdicios a las calles.
Precisamente el martes, en el sector de Chanis, las cuadrillas de mantenimiento del IDAAN estaban trabajando en la limpieza del sistema de alcantarillado.
En ese punto, cada vez que llega la época lluviosa, los moradores pasan momentos de angustia porque se inundan sus casas.
Sucede que allí las aguas no pueden correr por los drenajes, causando que las calles se conviertan en una piscina.
Para Quiroz, el problema en Chanis, como en otros puntos de la ciudad, es que la obstrucción está asociada a la acumulación de grasas en las tuberías que tapan las alcantarillas.
"En las áreas donde hay restaurantes cercas, es más común que ocurran desbordamientos" aseguró en entrevistado.
Abraham Goti, director de la Dirección Metropolitana de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD) indicó que la institución inició desde enero una serie de operativos de limpieza en los 21 corregimientos del distrito capital, para minimizar los riesgos de inundaciones en el distrito capital.
El personal inició en El Chorrillo, para seguir en Pedregal, Mañanitas, Tocumen, 24 de diciembre, Pacora, San Martín, Chilibre, San Francisco y Juan Díaz.
La DIMAUD recolecta unas mil 300 toneladas de basura diarias. Durante el 2006, cuando se recogieron más de 257 mil toneladas de desechos, 8 mil toneladas más que en el 2005.
La División Metrovial le da cobertura a 15 corregimientos capitalinos.
Los puntos donde más se han registrado obstrucciones son las vías principales ubicadas en el centro de la Ciudad, como Transístmica, calle 50 y vía España, a la altura de la Cresta.
La limpieza de los drenajes son realizadas 90% manualmente. Es un espacio tan pequeño que las maquinarias grandes no pueden trabajar, por lo que se tiene que usar una cinta que se va metiendo y va girando como un tirabuzón.
La basura que es arrojada a la calle y que en consecuencia va a parar a las alcantarillas, afecta la calidad de las aguas.
Panamá Viejo uno de los lugares donde va a parar gran gran cantidad de desechos sólidos. Le siguen áreas como Paitilla, Amador, San felipe, Veracruz, San Carlos, El Chorrillo, Puerto Caimito, Corona, Gorgona, Punta Barco, Río Mar y Punta Chame.
Pero, no sólo las playas sufren.Según estudios realizados por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), más del 60% de las aguas servidas que descargan los ríos del área metropolitana lo hacen sin tratamiento alguno.
Esto ocurre comunmente en el río Matías Hernández, Matasnillo, Tapia, Abajo, Curundú, Tocumen y el Juan Díaz, que desembocan directamente en la bahía de Panamá, contibuyendo a un círculo de contaminación ambiental y atmosférica.