El procurador de la nación, José Antonio Sossa, aseguró ayer que la Policía Técnica Judicial (PTJ) debe quedar definitivamente bajo la dirección del Ministerio Público y que el quebrantamiento de esa línea de autoridad ha desatado un clima de criminalidad externa y actos de corrupción dentro de esa institución.
Aseguró que la ausencia del director de la PTJ a las reuniones de coordinación en su despacho, es un acto de desacato e insubordinación y que hay algunos sectores con la intención de pescar en "río revuelto" para sacar provecho de esta situación y retornar al "código de influencias de ataño".
En tanto, el fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, afirmó que la "opción más viable" para solucionar las diferencias con la PTJ es dividir la institución en distritos judiciales y crear una serie de subdirecciones, con lo cual se lograría un manejo científico y no político.
Herrera consideró que de esta manera la PTJ quedaría dentro del Ministerio Público como un brazo auxiliar en las labores de investigación y eliminaría las dificultades suscitadas hasta la fecha.
Por su parte, el presidente del Colegio Nacional de Abogados, César Guevara, propuso que sea el Consejo Judicial el que nombre al director de la PTJ y advirtió que puede ser peligroso que el Ejecutivo designe al jefe de esta institución de investigación.
Aseguró que el Consejo Judicial puede someter este cargo a un concurso entre profesionales del derecho, con lo cual se evitarían las pugnas surgidas en las últimos meses que han creado una mala imagen ante la opinión pública.
Guevara advirtió que el proyecto de ley que presentará el Ejecutivo para nombrar al director de la PTJ puede causar un deterioro en la administración de justicia y cierta desconfianza ante la comunidad, ya que se le daría una connotación política al cargo.