El reordenamiento alcanzará al Casco Antiguo con soterramiento de los cables eléctricos, alcantarillados y el sistema de agua potable e incluiría la reparación de las calles internas del sector.
Una vez se culminen los trabajos se establecerá una administración del área para regular el tráfico y evitar que sigan deteriorándose las avenidas.
El Decreto Ejecutivo N°51 de 22 de Abril de 2004, que regula la iluminación pública en el Casco Antiguo, dispone que "la distribución eléctrica para alimentar los postes deberá ser subterránea, específicamente, debajo de las aceras, de manera que no afecte las calles de ladrillo.
También dispone que los cables telefónicos aéreos deben ser suprimidos y reemplazados por redes subterráneas.
El problema eléctrico en el Casco Antiguo conlleva dos aspectos: la necesidad de aumentar la capacidad y soterrar el cableado.
Según la ley que regula el área, la recuperación ambiental de las calles históricas, mediante un sistema de iluminación, deberá considerar el ancho de las servidumbres viales y la altura disponible.
El sistema de alcantarillado deberá sustituirse por dos sistemas separados: el de aguas pluviales; y el de aguas residuales, que deberán ser tratadas antes de su vertimiento al mar.